Irán advirtió este domingo que responderá de manera sostenida ante cualquier nuevo ataque de Estados Unidos o de sus aliados, en momentos en que la tensión vuelve a aumentar en Medio Oriente tras una serie de ataques con drones y misiles contra Arabia Saudita.
El mando central militar iraní señaló, a través de medios estatales, que cualquier nueva ofensiva provocaría represalias contra bases e intereses estadounidenses. También afirmó que los países aliados de Washington en la región serían considerados parte del conflicto.
Las autoridades iraníes no ofrecieron detalles sobre la información en la que basan su advertencia acerca de un posible ataque estadounidense.
La alerta se produce mientras el Departamento de Estado de Estados Unidos recomendó el sábado a sus ciudadanos mantener una mayor vigilancia ante una posible escalada inesperada en la región. El organismo también advirtió sobre eventuales cancelaciones de vuelos y cierres del espacio aéreo.

Momentos de tensión entre Irán y Estados Unidos
El conflicto entre Estados Unidos e Irán se prolonga desde hace casi siete meses y continúa generando efectos en otros puntos de Medio Oriente. Ninguna de las partes ha mostrado disposición a realizar las concesiones necesarias para alcanzar un acuerdo definitivo, mientras los mercados energéticos enfrentan una creciente presión.
Uno de los principales focos de tensión se encuentra en Arabia Saudita. Los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, afirmaron haber realizado ataques contra Riad y contra una instalación petrolera ubicada en Yanbu, en la costa del mar Rojo.
Imágenes difundidas por Reuters mostraron una gran columna de humo negro sobre las inmediaciones del principal aeropuerto internacional de Riad después de que se escucharan explosiones durante la noche.
Arabia Saudita no confirmó los ataques reivindicados por los hutíes. Sin embargo, una coalición liderada por Riad aseguró haber frustrado otras ofensivas contra territorio saudí.
Los avances militares de los hutíes a lo largo de la costa del mar Rojo también generan preocupación por el tráfico marítimo internacional. Sus fuerzas se encuentran ahora cerca del estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta estratégica para los barcos que conectan el mar Rojo con Asia.
A esto se suma el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, por donde transita una parte importante de las exportaciones energéticas del Golfo. La interrupción de estas rutas ha incrementado la presión sobre los precios internacionales del petróleo.
Situación que continúa escalando

Mientras tanto, un bloqueo estadounidense de los puertos iraníes dificulta las exportaciones de crudo de Teherán y profundiza las dificultades económicas del país.
Irán también reiteró que no reabrirá el estrecho de Ormuz hasta que se cumplan, según su propia interpretación, los términos del acuerdo de alto el fuego alcanzado en junio y posteriormente colapsado en julio.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, sostuvo que su país deberá continuar combinando las negociaciones con las acciones militares para enfrentar a sus adversarios y consolidar cualquier avance mediante la diplomacia.


















