China ha presentado su nuevo plan quinquenal del sector energético, correspondiente al periodo 2026-2030, con el que busca acelerar su transición hacia un sistema eléctrico más limpio sin abandonar completamente los combustibles fósiles. El objetivo central es consolidar un sistema energético “limpio, bajo en carbono, seguro y eficiente”; según el documento publicado por las autoridades chinas.
Uno de los puntos más relevantes es que China aspira a que las fuentes no fósiles representen alrededor del 50% de la generación eléctrica total para 2030, frente a un objetivo previo del 42,3% para 2025. Además, la energía eólica y solar deberían superar también el 50% de la capacidad instalada; consolidándose como la base del sistema eléctrico nacional.
El plan establece también una reducción de más del 10% en la intensidad de carbono del sector eléctrico durante el periodo, lo que implica menos emisiones por cada unidad de electricidad producida. Aunque China es el mayor inversor mundial en energías renovables, sigue siendo el principal consumidor de carbón; lo que refleja un modelo energético en transición pero aún dependiente de fuentes fósiles.
En materia tecnológica, el gobierno proyecta una fuerte expansión del almacenamiento energético, elevando la capacidad de almacenamiento hidroeléctrico no convencional hasta 300 gigavatios para 2030.

Energía limpia para China
Asimismo, impulsa el desarrollo del hidrógeno verde, con una meta de producción anual de 2 millones de toneladas.
El plan también mantiene la idea de que el consumo de carbón podría alcanzar su pico antes de 2030, aunque sin fijar un límite concreto. Paralelamente, introduce líneas de innovación futuristas como las llamadas “centrales eléctricas espaciales”; vinculadas a posibles sistemas de energía para infraestructuras de inteligencia artificial en órbita.
En conjunto, el plan refleja la estrategia china de combinar crecimiento económico, seguridad energética y liderazgo tecnológico; mientras intenta reducir gradualmente su dependencia del carbón y avanzar hacia una economía de bajas emisiones.


















