Sentada en el corazón del Mercado de Artesanías, entre hamacas multicolores, cuero trabajado a mano y el inconfundible aroma de la tradición popular, la Dra. Janina Noguera, alcaldesa de Masaya, conversó con Estudio TN8 para resaltar a una ciudad que ya no vive únicamente de su memoria cultural.
Masaya atraviesa hoy una transformación profunda: una evolución que combina identidad, infraestructura moderna y desarrollo social.
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Bajo la actual administración municipal y con el respaldo del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, la llamada “Ciudad de las Flores” ha dejado de ser solamente un símbolo del folklore nacional para consolidarse como un territorio estratégico de inversión pública, crecimiento urbano y dinamismo económico.
La ciudad que durante décadas fue reconocida por sus artesanos, sus fiestas tradicionales y su espíritu cultural, ahora también comienza a ser identificada por grandes proyectos deportivos, nuevas urbanizaciones, modernización vial y una expansión comercial que redefine su perfil urbano.
Infraestructura que cambia la imagen de la ciudad
En Masaya, las obras públicas ya no se perciben como simples proyectos municipales. Se han convertido en símbolos visibles de una nueva etapa de desarrollo.
El principal emblema de esta transformación es el Estadio Roberto Clemente, considerado una de las inversiones más importantes ejecutadas en la ciudad durante las últimas décadas. Inaugurado en noviembre de 2023 tras dos años de construcción, el complejo deportivo no solo representa una infraestructura de alto nivel; sino también un nuevo punto de encuentro para las familias masayas.
“Ha sido un atractivo para nuestra familia… es un colosal proyecto que hoy nuestra población goza para ir a apoyar a nuestro equipo, las Fieras del San Fernando”; destaca la Dra. Noguera.
La apuesta por el deporte continúa ampliándose con la construcción progresiva del Polideportivo y la Piscina Olímpica; un complejo que ya funciona como centro de entrenamiento y recreación para cientos de jóvenes y adultos.

Avances palpables en Masaya
Actualmente, el espacio incluye una piscina olímpica de alta demanda; áreas especializadas para boxeo y artes marciales, así como nuevas etapas proyectadas para canchas multiusos de baloncesto y fútbol.
A esto se suma el Parque Natural, inaugurado en 2023, concebido como un espacio de convivencia ecológica y recreación familiar que rápidamente se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos del municipio.
La modernización también avanza sobre las calles históricas de la ciudad.
La municipalidad ha priorizado el concreto hidráulico en arterias estratégicas como la calle de la estación, la emblemática Calle Cristal de la Siete Esquinas y la calle de Cailagua en Monimbó; actualmente en su fase crítica de secado técnico de 21 días para garantizar una durabilidad estimada de hasta 50 años.

Mientras tanto, en comunidades rurales como Llano Grande, El Túnel, Los Cocos y Los Chilamates, los programas de adoquinado y mantenimiento vial buscan fortalecer la conectividad agrícola y facilitar el acceso a los mercados locales.
Pero la transformación de Masaya no se mide únicamente en concreto y maquinaria pesada. También se refleja en la vida cotidiana de cientos de familias que hoy acceden a servicios básicos y viviendas dignas.
Vivienda y servicios: la apuesta por la dignidad humana
Para la administración municipal, la vivienda social representa una política de estabilidad y restitución de derechos.
El proyecto habitacional Bismarck Martínez se ha consolidado como uno de los programas de mayor impacto en la historia reciente del municipio.
Solo en 2023 fueron entregadas 105 viviendas, mientras que para este año se proyecta la construcción de otras 100 unidades Bismarck Martínez y 37 viviendas adicionales de interés social.
En total, la planificación municipal contempla la entrega de 137 nuevas soluciones habitacionales durante este período.
La estrategia social también incluye inversiones directas en salud, educación y agua potable.

El 5% del presupuesto municipal se destina a programas vinculados con salud y educación, permitiendo mejoras en escuelas y puestos médicos locales. Por otra parte, el 7.5% se invierte en agua y saneamiento, especialmente en comunidades rurales donde históricamente el acceso al agua potable ha sido limitado.
En coordinación con ENACAL y los CAPS, la municipalidad ha impulsado nuevos pozos en sectores como Quebrada Honda y Pilas Orientales, garantizando el abastecimiento del recurso hídrico en zonas alejadas del casco urbano.
Masaya: donde la cultura sigue siendo economía
A diferencia de otras ciudades, en Masaya la cultura no funciona únicamente como identidad simbólica. También es uno de sus motores económicos más importantes.
Bajo el concepto de “Masaya Ciudad Creativa”, la ciudad fortalece un modelo donde artesanía, turismo y comercio conviven como parte de un mismo ecosistema productivo.
Monimbó continúa siendo el gran laboratorio artesanal de Nicaragua. En sus calles sobreviven talleres familiares dedicados al cuero, la madera, el textil y especialmente al trabajo en barro, preservando técnicas heredadas durante generaciones.
Toda esta producción alimenta al Mercado Municipal Ernesto Fernández, considerado el segundo mercado más grande del país y uno de los principales centros mayoristas de Nicaragua.

Capacidad de respuesta
El reciente incendio ocurrido el pasado 2 de mayo puso a prueba la capacidad de respuesta institucional. La reacción municipal fue inmediata y actualmente se ultiman los detalles para entregar 41 tramos rehabilitados, permitiendo que decenas de familias recuperen sus espacios de trabajo y sustento económico.
Durante temporadas altas como Semana Santa, la Purísima y el inicio del año escolar; Masaya se convierte además en uno de los principales centros de abastecimiento nacional de dulces tradicionales, juguetes y artesanías.
Ese dinamismo ha comenzado a atraer nuevas inversiones privadas. Grandes cadenas nacionales de ferreterías, supermercados y plazas comerciales han ampliado operaciones en el municipio, consolidando a Masaya como una ciudad con creciente potencial económico y comercial.
El próximo desafío: crecer sin perder identidad
El crecimiento acelerado obliga ahora a pensar en el largo plazo.
Uno de los proyectos más ambiciosos para los próximos años es la construcción del nuevo Hospital Departamental en Pilas Orientales; una obra que ya cuenta con ubicación definida y planificación técnica avanzada.
La agenda futura también incluye la construcción de un parque acuático infantil, la rehabilitación del Club del Artesano y Artista, la culminación del Teatro Alejandro Vega Matus, la modernización del sistema de drenaje pluvial y la tecnificación del vertedero municipal.
La administración municipal reconoce que el reto ya no es únicamente construir obras, sino sostener un modelo de crecimiento urbano ordenado, resiliente y ambientalmente sostenible.

Masaya: Una ciudad que vive una nueva etapa
Masaya atraviesa uno de los momentos más significativos de su historia reciente.
Con un presupuesto municipal que supera los 400 millones de córdobas —quince veces mayor que en administraciones anteriores— la ciudad ha pasado de ejecutar obras limitadas a desarrollar proyectos de gran escala con impacto social directo.
La seguridad ciudadana, el crecimiento comercial, la modernización vial y el fortalecimiento cultural comienzan a dibujar una nueva narrativa para el municipio.
Hoy, la capital del folklore ya no se define únicamente por su pasado.
Masaya busca posicionarse como una ciudad moderna, creativa y competitiva, donde la tradición continúa viva, pero avanza acompañada de infraestructura, inversión y planificación urbana.
Y en esa combinación entre identidad y modernidad, la ciudad parece haber encontrado una nueva manera de proyectarse hacia el futuro.


















