Capturas de pantalla: el hábito que podría hacerte olvidar lo que quieres recordar

Foto: ¡Cuidado con las capturas! Tomar fotos podría hacerte olvidar lo que quieres recordar/Cortesía
Foto: ¡Cuidado con las capturas! Tomar fotos podría hacerte olvidar lo que quieres recordar/Cortesía

Guardar una fotografía o hacer capturas de pantalla parece una buena estrategia para conservar información y recordarla después. Sin embargo, un estudio de la Universidad de Binghamton, en Estados Unidos, sugiere que este hábito podría tener el efecto contrario.

La investigación, publicada en la revista Memory & Cognition, analizó cómo el acto de hacer capturas digitalmente una experiencia puede afectar la memoria.

Para ello, los investigadores realizaron siete experimentos en los que los participantes fotografiaron obras de arte y posteriormente fueron evaluados sobre cuánto recordaban de ellas.

Los resultados no encontraron beneficios claros de tomar fotografías y capturas, en cambio, observaron señales de un posible deterioro de la memoria asociado con el acto de capturar imágenes.

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¡Cuidado con las capturas! Tomar fotos podría hacerte olvidar lo que quieres recordar

El efecto también apareció cuando los participantes disponían de más tiempo para observar las imágenes o cuando la tarea representaba una menor exigencia mental.

Los científicos analizaron varias posibles explicaciones. Una de ellas es la atención dividida, ya que tomar una fotografía obliga a dedicar parte de los recursos mentales al dispositivo y no únicamente a la experiencia.

Otra posibilidad es la descarga cognitiva, un mecanismo mediante el cual las personas podrían esforzarse menos por recordar algo al saber que cuentan con una copia externa. Sin embargo, los experimentos mostraron que el efecto persistía incluso cuando los participantes sabían que las imágenes serían eliminadas.

Por ello, los investigadores plantean otra explicación: el “desapego atencional”, que ocurre cuando hacemos capturas una experiencia provoca que la persona se desconecte parcialmente de ella y de su contexto.

Como alternativa, el equipo señala que escribir información a mano podría favorecer el recuerdo, porque obliga a procesarla, organizarla y participar activamente en su aprendizaje. En otras palabras, guardar algo no siempre significa recordarlo mejor.

RT