Atlas, el robot humanoide de Boston Dynamics, presentó una nueva mano de cuatro dedos diseñada para realizar movimientos similares a los humanos y manipular herramientas utilizadas en entornos industriales.
Durante una demostración, el robot sostuvo un taladro, accionó su gatillo y cambió una broca con precisión, aunque estas acciones todavía se realizaron mediante teleoperación.
El nuevo sistema busca ampliar las capacidades de manipulación de Atlas, especialmente para tareas que requieren tomar objetos pequeños, sujetar piezas, cambiar su orientación y utilizar herramientas.
Las nuevas manos cuentan con 13 grados de libertad, frente a los siete de la generación anterior. Esta configuración permite coordinar los dedos para realizar distintos tipos de agarre, como la pinza para objetos pequeños y el agarre tripolar.

Atlas sorprende con nueva mano capaz de usar un taladro como un humano
Además, incorporan sensores táctiles de alta densidad capaces de registrar la presión, la posición de los dedos, el movimiento de las articulaciones y las fuerzas aplicadas. Esta información permite al robot ajustar el contacto con los objetos y evitar movimientos imprecisos.
Boston Dynamics también desarrolló actuadores que transmiten con mayor fidelidad el movimiento y las fuerzas entre la mano y el entorno. Según la compañía, este diseño puede ayudar a proteger los mecanismos ante impactos.
Uno de los cambios más llamativos es la eliminación del dedo meñique. Los diseñadores determinaron que incluirlo requería más motores, energía, componentes y puntos potenciales de falla, sin aportar suficientes ventajas funcionales.
El sistema también puede entrenarse mediante simulaciones y aprendizaje por refuerzo, antes de trasladar determinadas habilidades al robot físico.
El objetivo de Boston Dynamics es que Atlas pueda desempeñar tareas de ensamblaje y manipulación de herramientas en espacios diseñados para personas.
La compañía apunta así a desarrollar robots humanoides capaces de ejecutar cada vez más actividades con menor intervención humana, en un proceso que podría impulsar una mayor autonomía en entornos industriales.


















