Una ola de protestas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se extendió este viernes por varias ciudades de Estados Unidos; con Minneapolis como epicentro de una jornada de paralización económica y movilización social que sacudió la agenda política nacional en pleno inicio de la campaña hacia las elecciones de medio término de 2026.
Desde las primeras horas del día; amplios sectores de la población de Minneapolis decidieron no asistir a sus trabajos; cerrar comercios y suspender actividades educativas; como forma de rechazo al despliegue masivo de agentes federales en la ciudad. La protesta incluyó bloqueos pacíficos, vigilias religiosas y concentraciones comunitarias en distintos puntos estratégicos, entre ellos el aeropuerto internacional Minneapolis–St. Paul.
Uno de los detonantes de la movilización fue el asesinato de Renee Good, una mujer estadounidense de 37 años, ocurrido durante una redada migratoria el pasado 7 de enero. A este caso se sumó la indignación generada por la detención del niño ecuatoriano Liam Conejo Ramos, de cinco años; y su padre, un hecho que provocó rechazo incluso en sectores institucionales, educativos y religiosos.
Líderes comunitarios, sindicatos y organizaciones civiles denunciaron excesos en los operativos migratorios, señalando arrestos arbitrarios, uso de fuerza desproporcionada y la afectación directa a familias; trabajadores y estudiantes. En respuesta, barrios enteros comenzaron a organizarse mediante redes de comunicación vecinal, sistemas de alerta temprana y mecanismos de apoyo mutuo frente a las redadas.
Ciudades de EEUU se movilizan contra operativos del ICE

La protesta trascendió el ámbito local. En Nueva York, miles de personas marcharon desde Union Square hasta Madison Square Park, mientras que Filadelfia y Washington DC registraron concentraciones multitudinarias en solidaridad con Minnesota. Estudiantes universitarios, colectivos de derechos humanos y organizaciones laborales coincidieron en la necesidad de revisar el rol del ICE y el impacto de sus operaciones en comunidades vulnerables.
Analistas políticos coinciden en que estas movilizaciones reflejan un cambio en el clima social frente a las políticas migratorias y podrían influir de forma directa en los debates legislativos y electorales de los próximos meses. En distintos estados, candidatos y representantes han comenzado a posicionarse en torno a propuestas de reforma profunda o eliminación de la agencia migratoria, impulsados por la presión ciudadana.
TODAY: Hundreds of thousands in Minnesota braved -10°F weather to march through downtown Minneapolis as part of the statewide general strike demanding ICE out of the Twin Cities. pic.twitter.com/LkvkxFztJI
— BreakThrough News (@BTnewsroom) January 23, 2026
Seis años después del asesinato de George Floyd, Minneapolis vuelve a convertirse en un símbolo de resistencia cívica, esta vez frente al poder federal. La magnitud de las protestas demuestra que el debate migratorio ya no se limita a la frontera; sino que atraviesa comunidades enteras y redefine el pulso político del país.

















