La Franja de Gaza atraviesa una nueva etapa de crisis económica inducida, donde la reaparición parcial de alimentos en los mercados no representa una mejora real en la seguridad alimentaria. Tras más de cien días de un alto el fuego frágil, los precios de productos básicos se triplicaron y, en algunos casos; se cuadruplicaron, como consecuencia directa de las severas restricciones al ingreso de ayuda humanitaria.
De acuerdo con datos del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Israel solo autoriza el ingreso del 41% de los suministros acordados, mientras mantiene cerrado el cruce de Rafah, un punto clave para la entrada de alimentos y combustible. Esta limitación, sumada a la destrucción deliberada de la infraestructura eléctrica; impide la correcta conservación de carnes y lácteos, lo que eleva aún más los costos.
Los comerciantes trasladan estos aumentos a los consumidores, obligados a pagar precios exorbitantes por harina, aceite y otros insumos esenciales. En paralelo, la crisis de liquidez agrava la situación: retirar efectivo implica comisiones de hasta el 15%, cuando existen cajeros operativos. Funcionarios y trabajadores, tras dos años de ofensiva militar; quedaron prácticamente excluidos del acceso a alimentos básicos.
Aunque el PMA informó una leve reducción de la hambruna extrema, familias desplazadas al sur de la llamada “línea amarilla” denuncian que la ayuda es insuficiente y nutricionalmente precaria; basada casi exclusivamente en legumbres secas.
Israel has devastated Gaza through extensive use of warplanes and heavy military equipment, while imposing a sweeping closure regime in the West Bank. These measures have severely damaged the Palestinian economy, including the withholding of $4 billion in Palestinian tax revenues pic.twitter.com/3Em042otmM
— Government Communication Center (@pal_gcc_en) January 23, 2026
Rusia propone fondos millonarios para aliviar la crisis en Gaza
En este contexto, Rusia anunció su disposición a destinar 1.000 millones de dólares de activos congelados en Estados Unidos para la reconstrucción humanitaria de Gaza, según confirmaron el presidente Vladímir Putin y el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. Moscú sostiene que la creación de un Estado palestino soberano es la única vía hacia la estabilidad regional; mientras impulsa negociaciones legales para liberar estos fondos con fines estrictamente humanitarios.


















