Ismael “El Mayo” Zambada García aseguró que fue engañado y secuestrado para ser trasladado a Estados Unidos en julio de 2024, una operación que, según su versión, habría sido posible por la traición de una persona cercana: Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán y uno de los integrantes de la familia vinculada a la fundación del Cártel de Sinaloa.
El propio Zambada relató que fue llevado contra su voluntad a territorio estadounidense después de acudir a una supuesta reunión en Sinaloa, donde esperaba participar en un encuentro para intentar resolver conflictos internos relacionados con la violencia en la entidad.
Sin embargo, aseguró que la cita terminó en una emboscada que marcó un giro en la historia del antiguo líder criminal.
“Fui secuestrado y traído a Estados Unidos por la fuerza y contra mi voluntad”, afirmó Zambada en una carta donde describió los acontecimientos ocurridos el 23 de julio de 2024.
Zambada revela detalles de su captura en Estados Unido
En el documento, señaló que no tenía acuerdos previos con autoridades mexicanas ni estadounidenses y aseguró que la forma en que ocurrió su traslado provocó tensiones diplomáticas entre ambos países.
Según su testimonio, Joaquín Guzmán López lo invitó a una reunión en el centro de eventos Huertos del Pedregal, ubicado en las afueras de Culiacán, bajo el argumento de buscar una solución a la situación de violencia que atravesaba Sinaloa.
Zambada explicó que al llegar observó a varios hombres armados con uniformes militares verdes, quienes, según dijo, creyó que pertenecían al grupo de Guzmán López y sus hermanos.
El narcotraficante afirmó que, debido a la relación de confianza que mantenía con Joaquín Guzmán López desde hacía años; aceptó acompañarlo hacia una habitación apartada del lugar.
“Confiando en la naturaleza de la reunión y en las personas implicadas; le seguí sin dudarlo”, relató.
La traición que llevó a El Mayo Zambada ante la justicia de EE. UU.

De acuerdo con la versión de Zambada, al ingresar al cuarto fue sometido y golpeado; provocándole lesiones en la espalda; rodilla y muñecas. Posteriormente, lo trasladaron en un avión privado hacia Estados Unidos; donde enfrentó acusaciones relacionadas con narcotráfico.
Asimismo, la captura del líder criminal generó cuestionamientos políticos en México sobre la forma en que se realizó el operativo. La presidenta Claudia Sheinbaum señaló la importancia de esclarecer los detalles del procedimiento y destacó el respeto a la soberanía nacional.
Además, el caso profundizó la división interna dentro del Cártel de Sinaloa, con enfrentamientos entre las facciones conocidas como Los Chapitos y La Mayiza; una disputa que ha incrementado la violencia en diferentes zonas del estado mexicano.


















