Un grupo de trabajadores británicos que denunciaron que eran víctimas de discriminación salarial respecto a sus compañeras ganaron este miércoles el caso, en un hecho sin precedente.
Los dieciocho empleados conserjes, fontaneros y carpinteros- acusaron a la universidad galesa de Trinity Saint-David de dar mejores salarios a las secretarias y a las empleadas administrativas, pese a estar encuadrados en el mismo nivel salarial.
El caso llegó a los tribunales y los abogados de la universidad acabaron admitiendo el miércoles que la demanda tenía fundamento.
«No queríamos llegar hasta aquí, pero al final imperó el sentido común», dijo Robert Cooze, de 50 años, uno de los demandantes.
Se trata de un caso raro porque la mayoría de las denuncias por discriminación las plantean mujeres.
A igual puesto, las trabajadoras británicas cobran un 19,7% menos de media que sus colegas varones, según la Oficina Nacional de Estadística (ONS).
LONDRES, (AFP)

















