Así daban el último adiós a los restos mortales del socorrista Salvador Antonio Martínez Hernández, quien se ahogara el pasado domingo en el salto de Santa Emilia. Sus amigos, compañeros de trabajo y familiares rindieron homenaje en las instalaciones de Cruz Roja, filial Matagalpa.
A esta ceremonia asistieron delegaciones de otros departamentos y de la sede nacional, pues aseguran que para esta institución cada miembro que fallece deja una huella.
Durante unos minutos cada miembro de Cruz Roja rendía guardia de honor. Para las personas que lo conocieron más de cerca aseguran que era una persona muy entrega y servicial. Para otros el trabajo de salvar vida es un don y eso lo tenía Salvador Antonio, ejemplo que están dispuesto a seguir.
Simón Francisco Hernández
















