El uso de redes sociales por parte de niños y adolescentes continúa en el centro del debate internacional. Durante 2026, diversos países han fortalecido o puesto en marcha nuevas regulaciones con el propósito de proteger a los menores frente a riesgos relacionados con la salud mental, la privacidad, la seguridad y la exposición a contenidos considerados inapropiados.
Australia, Brasil, China, Indonesia y Malasia ya aplican medidas que limitan el acceso de los menores de edad a determinadas plataformas digitales. Al mismo tiempo, otros gobiernos trabajan en proyectos de ley para establecer edades mínimas de acceso, reforzar los sistemas de verificación de identidad e involucrar más a los padres o tutores en el uso de estos servicios.
Australia destaca por contar con una de las legislaciones más estrictas. Desde diciembre de 2025; los menores de 16 años tienen prohibido acceder a determinadas redes sociales. Además, las empresas tecnológicas deben implementar mecanismos que impidan la creación o permanencia de cuentas de usuarios que no cumplan con la edad establecida.
En Brasil, las plataformas digitales están obligadas a vincular las cuentas de los menores de 16 años con las de sus padres o responsables legales. También deben incorporar herramientas que permitan verificar la edad de los usuarios antes de acceder a ciertos servicios.
Redes: países endurecen restricciones para menores

China mantiene una política de control más amplia sobre el uso de internet por parte de los menores. Desde 2019 ha reforzado progresivamente las restricciones relacionadas con el tiempo de conexión y el acceso a diferentes plataformas digitales como parte de una estrategia para regular el entorno digital juvenil.
Indonesia y Malasia también adoptaron medidas para restringir el uso de determinadas redes sociales entre menores de 16 años; siguiendo una tendencia que continúa expandiéndose a nivel internacional.
Por su parte, Turquía y Emiratos Árabes Unidos ya aprobaron leyes que entrarán en vigor a finales de 2026 y limitarán el acceso a las redes sociales para menores de 15 años.
Uno de los principales desafíos para todos estos países será desarrollar sistemas de verificación de edad que sean efectivos y; al mismo tiempo, garanticen la protección de la privacidad de los usuarios. La regulación de las redes sociales para menores continúa evolucionando y se perfila como uno de los principales debates tecnológicos y de protección infantil en el mundo.


















