El uso constante de herramientas de inteligencia artificial (IA) para resolver ejercicios matemáticos y responder preguntas de comprensión lectora podría debilitar la autonomía, la perseverancia y la capacidad de aprendizaje de las personas. Así lo advierte un estudio que evaluó cómo cambia el desempeño cuando los usuarios dejan de recibir asistencia de un chatbot.
La investigación estuvo a cargo de un equipo liderado por Grace Liu, de la Universidad Carnegie Mellon, en Estados Unidos. Los científicos realizaron tres experimentos controlados con un total de 1.222 participantes para analizar los efectos de la IA en tareas de matemáticas y comprensión lectora.
Durante las pruebas, algunos participantes tuvieron acceso a un chatbot que les proporcionaba respuestas directas o pistas para resolver los ejercicios. Otros completaron las mismas actividades sin esa asistencia. Posteriormente, los investigadores retiraron la herramienta y evaluaron cómo enfrentaban nuevos problemas por cuenta propia.
Los resultados mostraron que quienes utilizaron la IA resolvieron más ejercicios mientras contaban con su ayuda. Sin embargo, cuando los investigadores desactivaron el chatbot, estos participantes cometieron más errores, omitieron más preguntas y mostraron una menor disposición a continuar.

¿Dependés demasiado de la inteligencia artificial?
El equipo obtuvo resultados similares en los experimentos de matemáticas y comprensión lectora. Además, identificó una relación entre la dependencia de la herramienta y el aumento de la tasa de abandono de las tareas.
Liu explicó que el esfuerzo mental durante el aprendizaje permite desarrollar habilidades duraderas. Por ello, obtener respuestas inmediatas no siempre garantiza que una persona comprenda el procedimiento o pueda aplicarlo de manera independiente.
Los investigadores consideran que la costumbre de recibir soluciones rápidas podría hacer que los usuarios perciban como innecesario el esfuerzo que requieren los métodos tradicionales de aprendizaje.
Ante estos hallazgos, el estudio plantea que los desarrolladores deberían diseñar chatbots que funcionen más como tutores: herramientas que ofrezcan pistas, explicaciones y orientación, en lugar de entregar directamente las respuestas.
De esta manera, la IA podría apoyar el aprendizaje sin sustituir el razonamiento, la práctica y la perseverancia que las personas necesitan para resolver problemas de forma autónoma.


















