La mañana de este lunes, un adolescente de 14 años con iniciales L. J. B., reportado como desaparecido, fue encontrado sin vida en un cafetal de la comunidad El Sarayal, en el municipio de Jinotega. La noticia ha conmocionado a la localidad y ha generado preocupación entre los habitantes sobre la seguridad de los jóvenes.
Según información preliminar, una persona adulta llevó al adolescente hacia la comunidad de Abisinia, en El Cuá, el viernes 3 de julio, donde algunas personas lo vieron por última vez. Su hermano, Jaime Josué López Benavidez, declaró a un medio local que, al parecer, esta persona lo entregó posteriormente a otros individuos.
Las autoridades policiales han detenido a la persona que presuntamente estuvo involucrada en la sustracción del menor; sin embargo, las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias que rodearon este trágico suceso.
Se destaca que una persona llevó al adolescente el viernes a las 3:00 de la tarde; situación que generó un clima de incertidumbre y preocupación entre familiares y amigos.

Desaparición de adolescente termina en tragedia en Jinotega
Al lugar del hallazgo se presentaron las autoridades correspondientes para realizar las investigaciones necesarias; y determinar cómo ocurrió este lamentable hecho. La comunidad se encuentra consternada y exige justicia por la muerte del joven.
Además, este incidente no es aislado; hace pocos días, otro caso similar tuvo lugar en este mismo departamento. Pobladores encontraron sin vida a Erling Alexander Izcabaleta Loaisiga, un joven de 19 años originario de Mulukukú; el sábado 27 de junio en un predio baldío de la comunidad El Venado N.º 2, en el municipio de Santa María de Pantasma.

Erling desapareció desde el viernes 26 de junio y su cuerpo fue localizado por pobladores. Aunque no presentaba signos visibles de violencia externa; familiares informaron que había sufrido un traumatismo craneoencefálico hace aproximadamente dos meses, lo que podría haber influido en su fallecimiento.
La serie de incidentes trágicos ocurridos en esta zona ha llevado a un llamado a las autoridades para reforzar la seguridad y protección de los jóvenes; así como para investigar a fondo estos casos que han dejado a las familias y comunidades en estado de alerta y dolor.


















