Durante el programa La Notificación de TN8, dirigido por el periodista Edilson Orozco, se abordó la situación de la influenza aviar en la región y las medidas que mantiene Nicaragua para resguardar su producción avícola.
En ese contexto, el país mantiene su estatus histórico como nación libre de influenza aviar, en medio de una alerta regional por la circulación del virus H5N1 en varios países de América Latina y el Caribe. En 2026, naciones como Argentina, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Chile, Uruguay, Costa Rica y Honduras han reportado casos; lo que ha llevado a redoblar la vigilancia sanitaria en el país.
En este contexto, productores y autoridades destacan el trabajo articulado que se realiza para blindar al sector avícola nacional. “Yo pienso que el gobierno ha hecho un muy buen trabajo ¿verdad por algo somos creo que el único país a nivel centroamericano que no hemos tenido ningún brote de influenza aviar y creo que así vamos a seguir Dios primero que sí”; dijo Julio Leyva, grente de la granja Yema de Oro.
El Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA) desarrolla un monitoreo permanente en grandes empresas, pequeños productores y zonas de riesgo, como los humedales de Tisma; donde hay presencia de aves silvestres.
Las acciones incluyen inspecciones, toma de muestras y acompañamiento técnico para reforzar las medidas de bioseguridad en granjas tecnificadas y crianzas de patio. Desde el sector privado también se resalta el valor de ese acompañamiento institucional. Un representante empresarial afirmó: “Nosotros como empresa asumimos todos esos aportes que nos puede dar el IPSA como un acompañamiento superimportante para que la salud de nuestras aves siempre esté al mejor nivel”; dijo Luis Espinoza, superintendente de granja MONISA.
Nicaragua mantine vigilancia para proteger la producción avícola
Durante la cobertura se visitó empresas como Yema de Oro ubicada entre Masaya y Granada y Monisa ubicada en el municipio de Tisma, donde se evidencia la magnitud de la producción avícola en Nicaragua. En el caso de Yema de Oro, la empresa produce entre 4,500 y 5,000 cajillas de huevos al día, equivalentes a unos 135,000 huevos diarios; además de generar alrededor de 180 empleos directos.
Monisa, por su parte, cuenta con una capacidad instalada de 3.2 millones de pollos, lo que refleja el peso económico del rubro y la necesidad de mantener estrictos controles sanitarios para evitar cualquier brote que ponga en riesgo la producción.
El IPSA también mantiene vigilancia en 311 zonas de riesgo y ha intensificado sus visitas en los últimos meses para detectar cualquier eventualidad de forma temprana. Desde la institución se subraya que la clave ha sido la prevención y la respuesta oportuna, tal como lo expresa una de sus especialistas al señalar: “Nicaragua históricamente hemos conservado nuestro estatus sanitario de libres de influenza aviar”; dijo Rachel Conolly, responsable de sección avícola IPSA.
“Todo cuadro respiratorio que las aves presenten, la muerte súbita. Si vemos aves como pelícanos, zopilotes o zanates con comportamiento anormal, aletargados, o con coloraciones en patas que se tornan moradas, eso es una alerta. Cualquier ave con comportamiento no normal debe notificarse al IPSA»; finalizó Conolly.
Las autoridades recuerdan que la notificación temprana por parte de la población es esencial, ya que un solo caso positivo en una granja obligaría al sacrificio total de las aves, así como de huevos y productos relacionados con su alimentación; con severas consecuencias económicas para el país.

IPSA fortalece el control sanitario en Nicaragua
En la segunda parte del reportaje sobre la vigilancia de la influenza aviar en Nicaragua, el foco se centra en el Laboratorio Central de Diagnóstico Veterinario y Microbiología de Alimentos del Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA); una pieza clave dentro del modelo sanitario nacional.
Desde este laboratorio, ubicado en el kilómetro 12.7 de la carretera Sur, en la comarca Las Cañadas, se procesan miles de muestras y se realizan decenas de miles de análisis que permiten sostener el estatus histórico de Nicaragua como país libre de influenza aviar; a pesar de la alerta regional por casos detectados en países vecinos como Honduras y Costa Rica.
Marcos Castillo, responsable del Departamento de Vigilancia Epidemiológica, explica que el laboratorio trabaja con tecnología de alto nivel; con estándares comparables e incluso superiores a los de otros centros de la región.
“Mira estamos tú a tú incluso estamos mejor que muchos laboratorios del área centroamericana. Estamos de tú a tú en toda la área centroamericana y de toda la región latinoamericana porque vivimos en constante intercambio con los laboratorios de la red latinoamericana”; afirmó, destacando además la participación del país en pruebas interlaboratoriales, congresos y procesos de acreditación internacional. A esto se suma una inversión sostenida en equipamiento, procedimientos y modernización; que supera los 50 millones de córdobas anuales.

Laboratorio nacional refuerza control sanitario avícola
El laboratorio procesa más de 5,000 muestras y realiza más de 20,000 análisis, no solo en aves, sino también en cerdos, bovinos y otras especies; lo que fortalece la vigilancia de enfermedades de interés nacional.
Esta capacidad es fundamental para proteger una actividad estratégica para la economía nicaragüense, como la producción avícola, que en 2025 alcanzó 434.4 millones de libras de carne de pollo y que entre enero y mayo de 2026 ya registraba 177.2 millones de libras. Según el funcionario, el monitoreo se extiende desde las 78 granjas tecnificadas y 121 semitecnificadas hasta miles de pequeños productores de patio, con visitas constantes a fincas, humedales, costas; ríos y zonas fronterizas.
Aunque Nicaragua no ha declarado emergencia sanitaria, sí mantiene una alerta activa ante los reportes en la región. En ese sentido, Castillo recalca: “Mira no hay una declaración de emergencia sanitaria como tal. Estamos en una alerta porque este Honduras eh sí ya reportó dos casos este positivos a influencia aviar y Costa Rica reportó un caso de influencia aviar”.
El país ha endurecido controles en importaciones, activado a la Policía y al Ejército en puntos no habilitados y fortalecido la vigilancia epidemiológica. Los resultados siguen siendo favorables. “Todas las pruebas hasta el momento negativas. Así es bendito Dios. Negativas Nicaragua se mantiene libre”; aseguró una trabajadora del laboratorio, al tiempo que insiste en que la población puede estar tranquila, pero atenta a reportar cualquier ave con síntomas sospechosos al IPSA.



















