Una situación que pudo terminar en tragedia movilizó a un guarda de seguridad y a socorristas de la Cruz Blanca en las inmediaciones del estadio de béisbol Rufo Marín.
Un adolescente permaneció sentado en la acera de unas bodegas, a pocos metros del recinto deportivo, por más de media hora. Un guarda de seguridad que pasaba por el lugar se le acercó y le preguntó qué le había ocurrido. El joven le confesó que él mismo se había cortado el brazo.
Al ver que el sangrado no cesaba, el guarda decidió llamar a la Cruz Blanca. Los socorristas llegaron al sitio y lograron detener la hemorragia del brazo izquierdo del menor.
Minutos después, el joven fue trasladado al hospital regional San Juan de Dios, donde sería valorado por los médicos de turno.
“Lo vi que estaba sentado escuchando música, pero no le puse mucha atención. Luego me preocupé porque noté que había bastante sangre. Me da una lástima, es un muchacho de apenas 15 años. Ojalá los padres se acerquen a él, le den el apoyo necesario y salga del problema que tenga”; dijo Antonio Zelaya, guarda de seguridad.

Adolescente de 15 años se corta un brazo en Estelí
Hasta el momento, se desconoce con exactitud qué lo llevó a causarse las heridas que pusieron en riesgo su vida. Sin embargo, esta situación es un recordatorio de la importancia de no callar el dolor emocional: lo recomendable es pedir ayuda a un amigo o a una persona de confianza.
Además, se hace un llamado a los padres de familia para que estén más pendientes de sus hijos, aprendan a escucharlos sin juzgarlos ni señalarlos y, de ser necesario, acudan a un psicólogo. La atención a tiempo puede evitar una tragedia.



















