Al ritmo de la marimba, Masaya dio inicio al IV Festival de la Marimba, una jornada dedicada a reconocer a los músicos que han mantenido viva esta tradición y a promover el aprendizaje de este instrumento entre las nuevas generaciones.
La actividad rindió homenaje al maestro José Oscar Pérez Gaitán, destacado marimbista que representó a Nicaragua en escenarios nacionales e internacionales. Además de su trayectoria musical, Pérez Gaitán es recordado por su participación en la insurrección de 1979, en la que ofrendó su vida por la libertad del pueblo.
Músico, guitarrista, compositor y artesano constructor de marimbas, dedicó parte de su vida al desarrollo de este arte, convirtiéndose en un referente de la música tradicional de Masaya.
Durante la inauguración, Guiomar Irías, secretaria política departamental, destacó la importancia de continuar promoviendo la marimba como parte de la identidad cultural del departamento.

El corazón de Masaya desde la marimba
Señaló que actualmente se cuenta con más de 100 niños vinculados a su aprendizaje, como parte de los esfuerzos por transmitir este conocimiento a las nuevas generaciones.
La jornada también contempló reconocimientos a marimbistas con una amplia trayectoria, algunos de ellos con décadas dedicadas a amenizar fiestas patronales, actividades populares y celebraciones tradicionales en distintos municipios.
El festival incluyó, además, el lanzamiento de los bailes tradicionales y el anuncio de una placa conmemorativa dedicada a estas expresiones folclóricas, seguido de recorridos culturales en los que participarán niños y adultos.

La tradición pasa de abuelos a nietos
Entre los participantes destacó la presencia de niños que comienzan a familiarizarse con la música y los bailes tradicionales, acompañados por sus familias, que buscan mantener viva una herencia cultural transmitida de generación en generación.
Marina del Carmen García Osorno expresó su alegría al ver a los pequeños participar en estas actividades, pues considera que estos espacios les permiten conocer las costumbres de su ciudad, compartir con otros niños y acercarse a las manifestaciones culturales desde temprana edad.
Por su parte, Karina de los Ángeles Jiménez relató que su hijo, Francisco Ulises López Jiménez, de cinco años, ha comenzado a mostrar interés por el baile y la música tradicional, una afición que forma parte de la historia de su familia.
Explicó que procura enseñarle estas expresiones culturales siguiendo el ejemplo de su padre y de su abuelo, Vicente Jiménez, quien también participaba en los bailes tradicionales.

Legado cultural
La familia busca que el pequeño continúe aprendiendo y conserve ese legado familiar, para que la tradición permanezca viva en las próximas generaciones.
De igual manera, Edgar Vanegas resaltó la importancia de que los niños conozcan desde pequeños la música tradicional y aprendan a valorar la marimba como parte del patrimonio cultural de Masaya. Con ese propósito, explicó que han procurado acercarlo a los instrumentos musicales para despertar su interés por este arte.
Con esta cuarta edición, el Festival de la Marimba reunió a músicos, bailarines, familias y nuevas generaciones en torno a una expresión que forma parte de la historia cultural de Masaya.
Como parte de las actividades anunciadas, se extendió la invitación a las familias nicaragüenses para participar el próximo 6 de diciembre en el Gran Baile de Marimba, con el que se prevé cerrar las fiestas tradicionales de Masaya, capital del folclore.


















