En el marco del Día de la Cultura Cubana, nicaragüenses y cubanos disfrutaron este jueves de un concierto de trova sinfónica y música tradicional de Cuba en el Teatro Nacional Rubén Darío, en Managua, durante una velada que exaltó la riqueza artística, las tradiciones y la identidad cultural de la nación caribeña.
El encuentro contó con la participación de Camerata Bach, Lennin Triana, Erika Seyjas y otros artistas, quienes, mediante sus interpretaciones, contribuyeron a fortalecer los vínculos de amistad e intercambio cultural entre ambos pueblos.
El maestro Ramón Rodríguez, director del Teatro Nacional Rubén Darío, explicó que el repertorio incluiría reconocidas composiciones de la trova y expresiones emblemáticas de la música popular cubana.
“Esta noche vamos a ofrecer un programa con música que gusta mucho de la trova, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, pero también vamos a hacer música popular cubana, la música como el son, como la rumba y géneros que también tiene Cuba y se interpretan en distintas partes del mundo”; manifestó.
Rodríguez destacó, además, que la actividad constituye una muestra de gratitud hacia el pueblo cubano por su respaldo histórico a Nicaragua.
“La actividad se realiza como una muestra de gratitud al pueblo cubano por el apoyo incondicional que le ha brindado a Nicaragua en muchos años”; expresó.

Nicaragua y Cuba fortalecen sus vínculos de amistad
Por su parte, Ileana Fonseca Lorente, embajadora de Cuba en Nicaragua, subrayó que el encuentro busca aproximar las culturas de ambas naciones y reafirmar los lazos que las unen.
“Creo que lo fundamental de esta noche será poder acercar las culturas de nuestros pueblos porque justamente de la cultura, de la identidad que nos une, de las tradiciones que tanto los cubanos como los nicaragüenses expresamos y manifestamos en los diferentes escenarios es de donde se estrechan mucho más los lazos entre nuestros pueblos, y la cultura es eso, un modo de unirnos, de acercarnos”; dijo la diplomática.
El Día de la Cultura Cubana se celebra cada 20 de octubre desde 1980, en conmemoración de la primera interpretación de La Bayamesa, en 1868, melodía que posteriormente se convirtió en el Himno Nacional de Cuba.


















