Con sonrisas, juegos y actividades recreativas, la Escuela Especial Melania Morales fue el escenario del festival «Pequeñas Historias, Grandes Sueños», una iniciativa impulsada por Promotoría Solidaria del Consejo Nacional, con el acompañamiento de jóvenes de Juventud Sandinista, para compartir momentos de alegría con los estudiantes de este centro educativo.
La jornada estuvo dedicada a fomentar la imaginación, la creatividad y la participación de los niños y niñas mediante un taller de cuentacuentos, quiebre de piñatas, pinta caritas, globoflexia y dinámicas en las que los participantes tuvieron la oportunidad de ganar premios.
David Salamanca, integrante de Promotoría Solidaria del Consejo Nacional, explicó que estas actividades buscan ofrecer a los estudiantes espacios de recreación y esparcimiento, donde puedan divertirse y disfrutar de experiencias diferentes en un ambiente de compañerismo.
«Venimos con esta actividad a los niños del Colegio Melania Morales para que se distraigan un poco, se sientan alegres, que se diviertan», expresó Salamanca, quien destacó que las visitas a este centro educativo forman parte de las acciones que realizan para compartir alegría con la niñez.

Inclusión: festival infantil en la Escuela Melania Morales
Por su parte, Meri Francis Rivas, directora de la Escuela Especial Melania Morales, manifestó su satisfacción por el desarrollo de esta jornada, al considerar que contribuye a fortalecer los valores de solidaridad, hermandad y convivencia entre los estudiantes.
«Hoy los muchachos de Juventud Sandinista nos están acompañando y nos están dando esa energía y alegría a través de un festival muy hermoso», señaló Rivas, quien resaltó la importancia de continuar promoviendo actividades que permitan a los niños y niñas disfrutar de espacios de recreación e inclusión.
La directora detalló que la Escuela Especial Melania Morales atiende a 446 niños y niñas con diferentes discapacidades, entre ellas autismo, discapacidad intelectual, auditiva, visual y multidiscapacidad.

En este sentido, destacó que las actividades recreativas representan una oportunidad para fortalecer la participación de los estudiantes, fomentar la convivencia y garantizar espacios en los que puedan compartir de acuerdo con sus necesidades y capacidades.
Asimismo, reiteró la importancia de continuar desarrollando dinámicas que contribuyan al bienestar emocional y social de los protagonistas, promoviendo valores como el respeto, la solidaridad y la unidad.
El festival «Pequeñas Historias, Grandes Sueños» permitió a los estudiantes disfrutar de una jornada de entretenimiento y aprendizaje, en la que los cuentos, los juegos y las expresiones artísticas se convirtieron en herramientas para compartir, estimular la imaginación y fortalecer la inclusión dentro de la comunidad educativa.


















