La lucha contra el mosquito transmisor continúa en Nicaragua, mientras las autoridades sanitarias mantienen activas las jornadas de fumigación y eliminación de criaderos en diferentes puntos del país.
Según reportes recientes, durante la última semana fueron registrados 84 casos de dengue y 258 casos de chikungunya, cifras que representan una disminución en el caso del dengue y un comportamiento que las autoridades mantienen bajo vigilancia debido a la circulación del mosquito transmisor.
Esta vez, las brigadas del Ministerio de Salud se trasladaron hasta las calles del barrio La Reynaga, en el Distrito 4 de Managua, donde realizaron un recorrido minucioso por las viviendas.
“ Ante la amenaza de criaderos estamos hoy cumpliendo con la labor de visitar todos los barrios del distrito 4 de Managua brindando recomendaciones y una de ellas además de la limpieza es no automedicarse ya que los síntomas pueden confundirse y así evitamos que la enfermedad se complique y deje resultados fatales” destacó Luis Ruiz Epidemiólogo del centro de Salud Julio Buitrago.

Nicaragua intensifica fumigación ante las lluvias
Las labores cobran especial importancia ante las condiciones climáticas que atraviesa el país. La entrada de ondas tropicales, las lluvias y los elevados índices de humedad pueden favorecer la acumulación de agua en distintos puntos, creando condiciones propicias para la reproducción del mosquito.
Por ello, las autoridades sanitarias han intensificado las jornadas de fumigación, abatización y concientización, en aquellos sectores considerados más vulnerables.
“Estamos brindándoles la atención inmediata, limpiando, visitando, fumigando y orientando a la población sobre los cuidados que hay que tener presentes” destacó Ruiz.

Las jornadas preventivas continuarán de manera permanente en distintos barrios y comunidades del país, con el objetivo de reducir la incidencia de estas enfermedades y proteger principalmente a las personas más vulnerables.
Sin embargo, la prevención no depende únicamente de las brigadas. Las autoridades reiteran que la colaboración de las familias es fundamental para eliminar los criaderos desde los hogares y contribuir a que los casos de dengue y chikungunya continúen disminuyendo en Nicaragua.


















