La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) anunció la suspensión temporal de su relación con el gobierno de ultraderecha que asumirá en Bolivia. Según el comunicado oficial, esta decisión responde a políticas consideradas “antibolivarianas, antilatinoamericanas, proimperialistas y colonialistas”, que no se ajustan a los principios de la Alianza.
A pesar de esta suspensión, ALBA reafirma su vínculo solidario y afectivo con el pueblo boliviano, con el que continuará trabajando en educación, salud y desarrollo económico. La Alianza destaca los logros alcanzados en alfabetización, programas de salud como la Misión Milagro, y las inversiones en diversos sectores de la economía.
ALBA también rechazó las declaraciones del nuevo gobierno que atacan a Cuba, Venezuela y Nicaragua; calificándolas de inaceptables y contrarias a los valores de respeto, soberanía y cooperación que sustentan la integración regional.
La medida se mantendrá mientras se evalúan las condiciones políticas en Bolivia, con el objetivo de proteger los principios fundacionales de ALBA; y garantizar que siga siendo un espacio de solidaridad, justicia social y unidad latinoamericana.

















