Rosario Murillo resalta el legado de Sandino y llama a fortalecer la paz en Nicaragua

Foto: Paz: Rosario Murillo destaca unidad en aniversario revolucionario de Nicaragua/Cortesìa
Foto: Paz: Rosario Murillo destaca unidad en aniversario revolucionario de Nicaragua/Cortesìa

La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, afirmó que el país vive «tiempos gloriosos» gracias al legado de los héroes y mártires de la nación, durante su intervención en el acto central por el 47 aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, celebrado en la Plaza de la Fe Juan Pablo II.

En su mensaje, Murillo sostuvo que la principal victoria del pueblo nicaragüense es la paz y aseguró que ese valor constituye el eje del presente y del futuro del país.

«Nuestra victoria es la paz», expresó en varias ocasiones, al tiempo que señaló que Nicaragua avanza «como guerreros de luz y de amor», consolidando la estabilidad, la soberanía y la dignidad nacional.

La copresidenta evocó el legado del General Augusto C. Sandino y de otros próceres y héroes nacionales como Benjamín Zeledón, Andrés Castro, Rigoberto López Pérez, Carlos Fonseca Amador y Tomás Borge, a quienes describió como referentes permanentes de la lucha por la independencia, la soberanía y la justicia social.

Rosario Murillo destaca unidad en aniversario revolucionario

Foto: Paz: Rosario Murillo destaca unidad en aniversario revolucionario de Nicaragua/Cortesìa
Foto: Paz: Rosario Murillo destaca unidad en aniversario revolucionario de Nicaragua/Cortesìa

Murillo manifestó que el pueblo nicaragüense mantiene vivo ese legado histórico y reafirmó que la defensa de la soberanía, la paz y la unidad nacional forman parte del patrimonio irrenunciable del país.

Asimismo, destacó el papel de las familias nicaragüenses, de los pueblos originarios y; afrodescendientes, así como de la juventud, a quienes calificó como protagonistas de la construcción de una Nicaragua trabajadora, segura; fraterna y próspera.

Durante su discurso, aseguró que el país continúa avanzando con fe en Dios, bajo los principios del cristianismo, el socialismo y la solidaridad; resaltando que la paz garantiza seguridad, estabilidad, bienestar y prosperidad para las familias nicaragüenses.

«La paz garantiza seguridad, estabilidad y prosperidad» para Nicaragua

Foto: Paz: Rosario Murillo destaca unidad en aniversario revolucionario de Nicaragua/Cortesìa
Foto: Paz: Rosario Murillo destaca unidad en aniversario revolucionario de Nicaragua/Cortesìa

Murillo también afirmó que Nicaragua vive «tiempos de Dios, tiempos de milagros y portentos permanentes»; e hizo un llamado a mantener la unidad y el compromiso con el desarrollo del país.

Ademàs, en su intervención, expresó que «Nicaragua triunfa en paz y unidad»; y aseguró que el pueblo continúa construyendo su futuro inspirado en los valores cristianos; la reconciliación y el legado de quienes lucharon por la patria.

Posteriormente, dio la bienvenida a las autoridades de los diferentes poderes del Estado; altos mandos del Ejército de Nicaragua; la Policía Nacional, representantes del Gobierno y demás invitados presentes en la ceremonia conmemorativa del 47 aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista.

Al concluir el acto central por el 47 aniversario del Triunfo de la Revolución Popular Sandinista, la copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, dirigió un mensaje al pueblo nicaragüense en el que resaltó la paz, la fe y la fortaleza espiritual como pilares para continuar construyendo el porvenir del país.

Copresidenta resalta la unidad, la fe y el compromiso con Nicaragua

Durante su intervención, afirmó que las victorias y los logros pertenecen al pueblo nicaragüense y retomó las palabras del comandante Daniel Ortega al destacar el papel del «pueblo presidente».

A continuación, la transcripción íntegra de sus declaraciones:

«Sí, ratificó el comandante que aquí todos los actos, ¡toda la gloria!

Todos los actos, todas las glorias, todas las victorias son del pueblo presidente.

Como lo dijo Daniel, como lo creemos y lo sabemos todos.

Todos los que hemos vivido estos tiempos que han sido desafiantes y por eso también tiempos que nos han forjado en una solidez formidable.

Esa que vemos en esta plaza, esa que vemos en todas las plazas, me estaba informando Fidel que más de 300 actos se celebraron en municipios y comunidades. Es la solidez de un pueblo que sabe que, en primer lugar, lucha por la paz, por el bien y también, en primer lugar, que la lucha es el más alto de los cantos.

Y aquí donde hemos vivido tantos dolores y tantos amores, sabemos que luchar y saber luchar es vencer, porque nosotros no luchamos con odio.

¡No! Nosotros luchamos con amor y por amor, y eso es de verdad fundamental para poder entender de qué material estamos hechos las y los nicaragüenses.

¿De dónde viene esta fuerza de espíritu? ¡No viene del odio!

No viene de la maldad, no viene de un afán destructivo, no viene de las envidias, no viene de los sentimientos más bajos o rastreros. Esta fuerza viene de Dios.

Es el gran poder de Dios el que se manifiesta en nuestra Nicaragua, en cada uno de las y los nicaragüenses que hemos vivido todos estos tiempos con esperanza, nunca renegando, siempre creyendo que son tiempos distintos, tiempos de luchas y victorias.

Nosotros, que hemos estado aquí siempre, sabemos que el amor es la fuerza trascendental que debe y mueve el mundo, los pueblos del mundo sobre todo.

Allá donde hay conflictos, allá donde hay desacierto, allá donde hay, desgraciadamente, avaricia y ambiciones, allá… bueno, son tiempos para aprender.

Aquí donde hemos vivido aprendiendo en una historia de verdad mágica la que ha vivido Nicaragua, una historia que nos ha forjado a todos, una historia que nos hace bendecir todos los días al Padre Celestial, porque sabemos que esto no es casual.

Tener esta fuerza de espíritu no es casual.

Tener la capacidad de vivir desde el espíritu no es casual.

Tener a Darío, gran, gran poeta, poeta universal, príncipe de las letras castellanas; tener a nuestro General Sandino de heredón, a tantos héroes, ¡no es casual!

Muestra que aquí hay una fuerza superior, la fuerza de Dios, que nos mueve a todos y que nos hace capaces de trascender e ir adelante.

Cuando vemos los desafíos, los retos, cuando vemos el sufrimiento, cuando vemos el dolor, sabemos que en medio de todo eso está la fuerza de Dios, las bendiciones del Padre, y que sabemos ir adelante porque sabemos vencer y porque sabemos vivir.

Vivir es asumir los desafíos, los retos y reconocer en todos los desafíos y los retos la capacidad que debemos encontrar y que Dios nos da para avanzar, para caminar, para construir la paz, para fortalecer el cariño. Un abrazo grande a todos.

Estamos celebrando nuestra victoria, nuestra gloria, ¿pero qué celebramos sobre todo? Y aquí está Dios, este es un pueblo de Dios, aquí está Dios y se manifiesta de todas las formas, y sabemos entonces que vamos adelante por más victorias, y victoria de la paz, del cariño, de la familia, de la juventud, de las mujeres, de los abuelitos y abuelitas, y del bienestar que merecemos las familias nicaragüenses.

Tranquilidad, seguridad, prosperidad.

Tranquilidad, por supuesto que seguridad, capacidad de trabajo, prosperidad.

Estamos para forjar cada uno de estos valores todos los días. Una Nicaragua segura, una Nicaragua tranquila como la merecen las familias nicaragüenses, y una Nicaragua estable.

La estabilidad, la seguridad, la tranquilidad es lo que nos permite prosperar.

Seguridad, tranquilidad, estabilidad, paz. Todo eso es paz y todo eso es prosperidad.

Abrazo grande en este 47/19, y que Dios nos dé a todos salud, vitalidad, vigor y gloria para continuar forjando el porvenir. Abrazo grande a todos.