La puerta se abrió y, esta vez, no fue para ingresar. Más de 100 hombres y mujeres del Sistema Penitenciario Regional de Estelí salieron en libertad para reencontrarse con sus familias y comenzar una etapa distinta.
Atrás quedan los días de encierro y, para muchos de ellos, también una etapa de reflexión y aprendizaje.
Al salir, no solamente recibieron su carta de libertad; llevan consigo conocimientos adquiridos durante los diferentes procesos de capacitación desarrollados mientras permanecieron privados de libertad.
Oficios y habilidades que ahora podrán convertirse en una fuente de ingresos, ya sea mediante la incorporación a un empleo o con el inicio de pequeños emprendimientos.

Una nueva oportunidad: más de 100 personas salen en libertad en Estelí
Del otro lado de las puertas los esperaban sus familiares, quienes depositan su confianza en que esta oportunidad marque un antes y un después en sus vidas.
“Me siento feliz porque voy a salir de este lugar y mi compromiso es trabajar y portarme bien con los demás. He aprendido mucho, varios oficios que voy a poner en práctica. Si Dios me lo permite, estableceré mi negocio; además, continuaré estudiando, iré a la universidad. En el penal culminé mi secundaria.
Quiero agradecer al Gobierno Central por esta oportunidad que no voy a desaprovechar en ningún momento”, dijo Raúl Torres, beneficiado.

Entre abrazos y rostros emocionados, comienza el desafío más importante: demostrar con sus acciones que el cambio es posible y que los conocimientos adquiridos pueden abrirles nuevas oportunidades.
Para estas familias, el día de hoy no representa solamente una salida del sistema penitenciario, sino el inicio de un camino en el que esperan ver a sus seres queridos avanzar, trabajar y construir un futuro diferente.


















