La tensión en Medio Oriente volvió a intensificarse luego de que un bombardeo israelí contra una vivienda en la localidad de Kfar Dounine, al sur del Líbano, dejara al menos seis personas fallecidas y siete heridas; según reportes difundidos este martes por medios locales y autoridades sanitarias.
El ataque impactó una zona residencial habitada, provocando escenas de destrucción y obligando; al traslado urgente de sobrevivientes hacia hospitales cercanos.
El hecho ocurre en medio del frágil alto el fuego acordado en abril, lo que ha generado nuevas críticas internacionales; por la continuidad de las operaciones militares.
Las autoridades libanesas denunciaron que los ataques continúan afectando principalmente a civiles. El presidente Joseph Aoun y el primer ministro Nawaf Salam reiteraron la necesidad de ejercer presión internacional para frenar las ofensivas y evitar un mayor deterioro de la situación humanitaria.

Israel intensifica ataques en Líbano pese al alto el fuego
Datos oficiales señalan que las agresiones registradas en los últimos meses han dejado 2.869 muertos y más de 8.730 heridos en territorio libanés, mientras cientos de familias permanecen desplazadas por los constantes bombardeos y la destrucción de viviendas.
La violencia también alcanzó recientemente los suburbios del sur de Beirut, donde se retomaron ataques aéreos tras semanas de relativa calma. Paralelamente, Hezbolá mantiene enfrentamientos con fuerzas de israelí en distintas zonas fronterizas, aumentando el riesgo de una escalada regional.
Uno de los episodios más graves ocurrió en la localidad de Saksakyeh, donde un ataque dejó siete fallecidos, incluida una niña pequeña, además de 15 heridos, entre ellos varios menores de edad.
Mientras ambas partes se preparan para una nueva ronda de conversaciones en Washington, organismos humanitarios advierten que la población civil continúa siendo la más afectada por un conflicto que sigue cobrando vidas y profundizando la crisis en el sur del Líbano.


















