La tercera jornada de huelga del personal médico en España elevó la presión sobre el Ministerio de Sanidad, en medio de una creciente demanda por un estatuto específico que regule las condiciones particulares del ejercicio profesional. Los facultativos rechazan el actual Estatuto Marco (EM), al considerar que no responde a sus responsabilidades ni a la carga real de trabajo que asumen.
Las protestas se concentraron principalmente en Madrid, con movilizaciones en el centro de salud de Abrantes, en Carabanchel, y en distintos hospitales públicos. Según la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid, el seguimiento del paro alcanzó el 75 %. Sin embargo, la Comunidad de Madrid situó la participación en torno al 1 %, reflejando diferencias en la evaluación del impacto.
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El conflicto se intensificó tras la firma de un acuerdo el pasado 26 de enero entre el Ministerio y los sindicatos SATSE-FSES, CCOO, UGT y CSIF, sin la participación de los sindicatos médicos convocantes ni de CIG-Saúde. La Confederación Española de Sindicatos Médicos, junto con otras organizaciones del sector, sostiene que el pacto excluye las demandas específicas de los médicos y no garantiza mejoras sustanciales.
Entre los principales reclamos figura la regulación de jornadas que, según denuncian, superan con frecuencia las 40 y 45 horas semanales; además de guardias obligatorias de 24 horas continuas. Los profesionales advierten que estas condiciones afectan tanto su bienestar como la calidad de la atención sanitaria.
Médicos denuncian jornadas de hasta 24 horas continuas

Los sindicatos médicos anunciaron que mantendrán paros mensuales de cinco días hasta junio si no se abre una negociación directa para establecer un marco laboral propio. Desde otras organizaciones sindicales se ha señalado que la división en el proceso de diálogo podría debilitar la unidad en un momento clave para la sanidad pública.
La evolución del conflicto marcará el rumbo de las relaciones laborales en el sistema sanitario español; en un contexto donde el personal médico reclama reconocimiento específico a sus funciones; responsabilidades y condiciones de trabajo.

















