
La historia que durante años sacudió a la monarquía británica dio un giro definitivo este jueves. La Policía del Reino Unido arrestó en el condado de Norfolk a Andrew Mountbatten-Windsor, exmiembro de la familia real; despojado de sus títulos por sus vínculos con el caso de Jeffrey Epstein.
La detención marca el punto más crítico de una polémica que comenzó décadas atrás y que estuvo marcada por acusaciones, entrevistas fallidas, renuncias y acuerdos millonarios. Todo gira en torno a su relación con el financiero estadounidense y a las denuncias presentadas por Virginia Giuffre.
Así se fue construyendo el caso que hoy lo tiene bajo custodia.
En 1999, Andrés conoce a Epstein a través de Ghislaine Maxwell. Aunque su entorno aseguró que la relación se remontaba a inicios de los años 90; con el tiempo saldrían a la luz versiones que lo situaban en el avión privado del magnate junto a una menor.

Una historia oscura con el Príncipe Andrew Mountbatten-Windsor
El 10 de marzo de 2001, Virginia Giuffre afirma que mantuvo relaciones con Andrés cuando tenía 17 años, en encuentros que habrían ocurrido en Londres, Nueva York y la isla privada de Epstein. Él lo niega y cuestiona incluso la autenticidad de una fotografía de esa época.
En diciembre de 2010, una imagen lo muestra junto a Epstein, recién salido de prisión por delitos sexuales, en Manhattan. El escándalo estalla en el Reino Unido y la presión pública aumenta.
En julio de 2011 renuncia a su cargo como enviado especial para el Comercio y la Inversión, función que ocupaba desde 2001.
Posteriormente, en 2015, Giuffre presenta una declaración jurada en Florida acusándolo formalmente de abuso cuando era menor. El Palacio de Buckingham califica las acusaciones como “categóricamente falsas”.

Cronología de la crueldad junto a Epstein
Tras la muerte de Epstein en agosto de 2019, el caso revive con fuerza. Andrés admite que fue un “error” mantener contacto con él tras su primera condena, pero niega cualquier conducta indebida.
Luego, en noviembre de 2019 concede una entrevista a la BBC que resulta desastrosa. Intenta defenderse, pero la opinión pública reacciona con dureza y su credibilidad queda seriamente dañada. Días después anuncia su retirada de la vida pública con el permiso de la reina Isabel II.
En agosto de 2021, Giuffre presenta una demanda civil en Nueva York. En enero de 2022, el Palacio anuncia que pierde sus títulos militares y patronazgos reales y que enfrentará el proceso como ciudadano privado.
Un mes después, en febrero de 2022, alcanza un acuerdo extrajudicial confidencial con Giuffre; estimado en millones de libras, evitando así un juicio.
Pero la controversia no se detiene.
En octubre de 2025 renuncia a sus títulos, incluido el de duque de York. Días después se publica el libro póstumo de Giuffre, Nobody’s Girl: A Memoir of Surviving Abuse and Fighting for Justice; que vuelve a colocar el caso en el centro del debate.
Ya no es miembro real

En noviembre de ese año, Buckingham anuncia que el rey Carlos III formaliza el proceso para despojarlo de todos sus títulos nobiliarios, incluido el de príncipe, pasando a ser Andrew Mountbatten-Windsor.
En enero de 2026 se publica una nueva fotografía comprometedora. Posteriormente, en febrero se muda a Sandringham mientras la policía evalúa denuncias sobre si compartió información sensible durante su etapa como enviado comercial.
El 12 de febrero, el diario The Sun revela un supuesto préstamo millonario que habría recibido para silenciar a Giuffre.
Finalmente, el 19 de febrero de 2026, Andrew Mountbatten-Windsor es detenido bajo sospecha de mala conducta en un cargo público, cerrando —al menos por ahora— uno de los capítulos más oscuros y controvertidos en la historia reciente de la monarquía británica.
















