El fenómeno de Súper El Niño podría desencadenar una de las crisis climáticas más severas de los últimos años, con temperaturas extremas capaces de provocar cientos de miles de muertes por calor en distintas regiones del planeta.
De acuerdo con un estudio del Laboratorio de Impacto Climático, el evento podría estar relacionado con más de 451.000 muertes por calor extremo durante un periodo de nueve meses, con un impacto especialmente fuerte en países del Sur Global.
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África aparece entre las regiones más afectadas. En el Sahel se proyectan más de 66.800 fallecimientos adicionales, con Nigeria a la cabeza con unos 31.400 casos, seguida por Sudán, Níger y Chad, según las estimaciones citadas en el informe.
En Asia, el sudeste del continente podría registrar más de 19.400 muertes, mientras que Indonesia e India también enfrentarían un importante incremento de fallecimientos asociados a las temperaturas extremas. En Sudamérica, Brasil figura entre los territorios con mayores cifras proyectadas.
El Súper El Niño deja países afectados por inundaciones
Los efectos del fenómeno no se limitarían al calor. Sequías, incendios forestales e inundaciones podrían alterar la producción de alimentos, aumentar la presión sobre los recursos hídricos y poner en riesgo a comunidades especialmente expuestas a los eventos climáticos extremos.
El comportamiento de los océanos también podría modificar la actividad de los huracanes. En el Pacífico, las aguas cálidas y las condiciones atmosféricas favorables han contribuido a una temporada activa, mientras que en el Atlántico los fuertes vientos cortantes han limitado temporalmente el desarrollo de tormentas.
Un raro trío de dos huracanes de alta intensidad y una tormenta tropical, que se convirtió en huracán, atraviesan el Pacífico impulsados por el calentamiento de las aguas a raíz del fenómeno del Súper El Niño.
El huracán Lowell alcanzó la categoría 5 y avanza hacia el oeste,… pic.twitter.com/DcuTl65jkB
— Nacho Lemus (@LemusteleSUR) September 4, 2026
Indonesia enfrenta además condiciones de mayor sequedad que podrían favorecer la propagación de incendios forestales y complicar las labores de control. Los cambios en las precipitaciones asociados con el fenómeno pueden generar impactos simultáneos sobre ecosistemas, agricultura y población.
Ante este escenario, especialistas destacan la importancia de sistemas de alerta temprana, centros de enfriamiento, protección para trabajadores expuestos al sol y planes de adaptación climática. Las proyecciones también plantean la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta de las comunidades más vulnerables frente a un clima cada vez más extremo.


















