El encuentro ocurre además a pocos días de la prevista visita del presidente estadounidense Donald Trump a China, lo que eleva su importancia estratégica.
Durante la reunión, ambas partes abordaron relaciones bilaterales, situación regional y el conflicto con Washington, destacando la necesidad de estabilidad en Oriente Medio. Wang Yi calificó como “ilegítima” la guerra impulsada por EE.UU. e Israel contra Irán y subrayó que “un alto el fuego total es necesario e inevitable”, enfatizando que la región atraviesa un “punto de inflexión decisivo”.

China rechaza ataques contra Irán y acusa a EE.UU. e Israe
El contexto se ve influido por recientes declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio, quien aseguró que la ofensiva iniciada el 28 de febrero ha terminado, pasando a una fase defensiva para proteger la navegación en el estrecho de Ormuz. A su vez, Trump anunció una pausa en la “Operación Libertad”, argumentando avances hacia un posible acuerdo con Irán.
China, representada también por su embajador ante la ONU, Fu Cong, ha insistido en que la prioridad es evitar una nueva escalada militar y consolidar el alto el fuego mediante el diálogo.
Este enfoque responde también a intereses económicos: casi la mitad de las importaciones energéticas chinas dependen del estrecho de Ormuz, lo que ha generado presiones internas.
En respaldo a Teherán, Beijing anunció medidas para bloquear sanciones estadounidenses contra empresas chinas vinculadas al petróleo iraní, calificándolas como violaciones al derecho internacional.
Iranian, Chinese Foreign Ministers Hold Key Talks in Beijing
Iran’s Foreign Minister Seyed Abbas Araqchi met with his Chinese counterpart Wang Yi in Beijing. pic.twitter.com/HjVSOeU9hn
— Tasnim News Agency (@Tasnimnews_EN) May 6, 2026
Pese a la narrativa de éxito de Washington, la pausa en las operaciones refleja también la resistencia de Irán, que ha mantenido una postura firme y ha dejado claras sus condiciones para un eventual acuerdo de paz.


















