Pensilvania enfrenta un brote de sarampión que ya alcanza los 977 casos confirmados en 39 condados, mientras las autoridades sanitarias intensifican las medidas para contener la transmisión del virus. El Departamento de Salud estatal informó el viernes 2 de octubre que 34 nuevos contagios se sumaron desde el miércoles.
De acuerdo con el balance oficial, 195 personas han requerido hospitalización desde el inicio del brote. Además, el estado acumula cinco muertes asociadas al sarampión. Solo cuatro de los casos confirmados corresponden a personas vacunadas, una proporción inferior al 1 % del total registrado.
El brote comenzó a finales de abril y se ha extendido por 39 condados. Ante el incremento de contagios, las autoridades han ampliado el acceso a la vacuna triple viral, conocida como MMR, que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola. Durante septiembre, el Departamento de Salud informó que administró más de 53.000 dosis de MMR en todo el estado, más del doble de lo habitual para un mes.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa. El virus puede permanecer infeccioso en el aire y sobre superficies durante un periodo de hasta dos horas después de que una persona infectada abandona un lugar. Los primeros síntomas pueden aparecer entre siete y 21 días después de la exposición.

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El Departamento de Salud de Pensilvania señala que la vacunación completa constituye la principal medida de protección frente al virus. Según la dependencia, dos dosis de la vacuna MMR ofrecen una protección del 97 % contra el sarampión.
Con los nuevos contagios, Pensilvania se acerca al millar de casos confirmados en lo que va de 2026, mientras las autoridades mantienen las campañas de vacunación y vigilancia epidemiológica para limitar la propagación.


















