El Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos frenó la aplicación del arancel global del 10 % promovido por el presidente Donald Trump, al considerar que el Gobierno utilizó de forma indebida una legislación comercial de los años setenta para justificar la medida.
La decisión representa un nuevo revés para la política comercial impulsada por la Casa Blanca en Estados Unidos.
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La corte, ubicada en Nueva York, concluyó que la Administración excedió las facultades otorgadas por la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, normativa que permite imponer aranceles temporales únicamente en circunstancias excepcionales relacionadas con desequilibrios severos en la balanza de pagos o riesgos para el sistema financiero internacional.
El fallo surgió tras una demanda presentada por pequeñas empresas de Estados Unidos, las cuales cuestionaron la legalidad de los gravámenes vigentes desde el 24 de febrero de 2026.

Corte de Estados Unidos anula polémicos aranceles
Según los magistrados, los déficits comerciales mencionados por el Gobierno no justifican la aplicación de esa disposición legal.
Además, el tribunal recordó que la ley establece límites claros: los aranceles no pueden superar el 15 % y solo pueden mantenerse durante 150 días sin la aprobación del Congreso de Estados Unidos. La resolución fue aprobada por mayoría de dos votos contra uno, aunque uno de los jueces consideró prematuro emitir un fallo definitivo.
La decisión judicial supone otro obstáculo para la estrategia proteccionista de Trump. Meses atrás, el Tribunal Supremo de Estados Unidos también anuló otros paquetes arancelarios aplicados en 2025 bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
Tras aquella derrota, la Administración recurrió a la Sección 122 como alternativa para mantener restricciones comerciales. Sin embargo, la Casa Blanca planea apelar el fallo, lo que podría extender el proceso judicial durante varios meses.
De confirmarse una derrota definitiva, el Gobierno de Estados Unidos podría verse obligado a devolver cerca de 166.000 millones de dólares recaudados mediante esos aranceles.


















