Los hinchas del Mundial en Brasil muestran su amor por el fútbol de las maneras más insólitas: pintándose las uñas con motivos patrióticos, vistiendo a sus perros con jerséis de la selección o dando rienda suelta a su pasión bajo las sábanas con condones inspirados en su país.
La tradicional moda asociada a las Copas del Mundo está en pleno apogeo en las calles de Brasil y en los alrededores de los estadios es muy fácil ver desde las inevitables réplicas de las camisetas de diferentes selecciones hasta pelucas afro de colores o caras pintadas con las banderas.
Sin embargo, los propietarios de mascotas, los seguidores de la moda o los hinchas más pasionales han encontrado sus propias maneras de lucir los colores de su equipo con conjuntos futbolísticos para perros, ropa de diseño para mujeres y preservativos con sabor a caipirinha.
En la metrópolis de Sao Paulo los artículos relacionados con el Mundial –desde los más ‘kitsch’ hasta los más modernos– pueden encontrarse en cualquier lugar, desde los barrios de mayor poder adquisitivo hasta en los bulliciosos mercadillos callejeros. Situada en una zona acomodada de la ciudad, la tienda para mascotas MVet vende una ovalada bolsa amarilla para recoger las deposiciones de los perros con un balón de fútbol impreso.
Pero el producto más codiciado es la camiseta para perros amarilla y con el 10 a la espalda, similar a la que luce la estrella de la selección local, Neymar. Hasta el momento, ya se han vendido 80 a 14 dólares la unidad. Una manicura con dos esmaltes diferentes, con la imagen del famoso Cristo Redentor o estampado de leopardo ‘verdeamarelo’ sale por 13 dólares.»Además de arreglarnos para los partidos, nosotras siempre queremos tener nuestras uñas hechas.
Es otra razón para arreglarlas y quedan muy lindas», dice Marina Jorkevics, de 28 años y directora de marketing del salón de belleza Nailsxpress. Los recuerdos más ‘kitsch’ y baratos de la Copa del Mundo se pueden encontrar en la bulliciosa calle 25 de marzo de Sao Paulo, donde los puestos callejeros ofrecen por cinco dólares sombreros de arlequín, pelucas de mohicano y pendientes con forma de vuvuzela.
Mariane Vicente, una consejera parlamentaria de 27 años, rebusca en una pila de gorros con forma de balón, pero para el partido de la semana pasada entre México y Brasil optó por un vestido de lentejuelas de los colores de Brasil: amarillo, verde y azul. «Hay que vestirse con carácter», afirma. «Tenemos que hinchar de la cabeza a los pies».
SAO PAULO, (AFP)
















