Inundaciones repentinas en Nepal destruyen viviendas y obligan a evacuar a decenas de familias

Decenas de familias fueron evacuadas en el centro-norte de Nepal tras las inundaciones repentinas registradas en el río Budhi Gandaki, cuya crecida arrasó viviendas, cobertizos y otras estructuras en comunidades montañosas. La emergencia obligó a las autoridades a activar operaciones de evacuación y rescate ante el riesgo de nuevas inundaciones y deslizamientos de tierra.

La Autoridad Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres desplegó equipos de emergencia y emitió alertas dirigidas a los habitantes de las zonas ribereñas para que se trasladaran a terrenos elevados. Aunque hasta el momento no se reportan víctimas mortales por esta nueva crecida, los daños materiales son considerables y mantienen bajo presión a las comunidades afectadas.

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Las autoridades también intentan establecer las causas de la repentina elevación del caudal de este afluente del río Trishuli. La fuerza del agua sorprendió a los residentes y provocó la destrucción de estructuras cercanas a las riberas. Videos difundidos en redes sociales muestran construcciones arrastradas por la corriente, lo que evidencia la intensidad del fenómeno y la vulnerabilidad de los asentamientos ubicados junto al río.

Una de las localidades afectadas es Arughat, considerada un punto estratégico en la ruta vial que conecta Katmandú con otras regiones del país. Ante el peligro, las alertas gubernamentales motivaron la evacuación inmediata de residentes, mientras los equipos de emergencia coordinaban las labores para reducir el riesgo de nuevas pérdidas humanas y materiales.

Inundaciones en Nepal destruyen viviendas y obligan a evacuar familias

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El Ejército nepalí también participó en las operaciones de asistencia, con el despliegue de unidades terrestres y aéreas. Seis personas que habían quedado atrapadas en la zona de Jagat fueron rescatadas mediante un helicóptero, mientras persiste la preocupación por posibles deslizamientos que podrían comprometer la seguridad de las comunidades y dificultar el acceso de los equipos de socorro.

La nueva emergencia ocurre cuando Nepal todavía enfrenta las consecuencias de las inundaciones registradas en agosto en áreas cercanas a la frontera con China. Según el balance incluido en los reportes difundidos sobre aquella catástrofe, el desastre anterior dejó más de 1.400 muertos y miles de personas desaparecidas, además de graves daños en infraestructuras y vías de comunicación.

La recuperación de esas regiones continúa siendo un desafío para las autoridades, debido a la destrucción de puentes, carreteras y otras instalaciones esenciales para el traslado de suministros. La interrupción de las conexiones terrestres dificulta la llegada de ayuda humanitaria a comunidades remotas, donde los habitantes dependen de rutas que pueden quedar bloqueadas por las crecidas y los deslizamientos.

En este contexto, la oficina del primer ministro Balendra Shah anunció el cierre de las operaciones de búsqueda y rescate vinculadas con la catástrofe anterior, con el propósito de concentrar los recursos estatales en la rehabilitación de infraestructuras y la atención de las nuevas necesidades.

Las inundaciones del río Budhi Gandaki vuelven a poner de manifiesto la exposición de Nepal a fenómenos naturales extremos, especialmente en regiones montañosas donde las crecidas repentinas y los movimientos de tierra pueden afectar comunidades enteras en poco tiempo. Las autoridades mantienen las alertas y recomiendan a la población permanecer alejada de las riberas y trasladarse a lugares seguros mientras se evalúa la evolución de la emergencia.