China rechaza acusaciones del G7 sobre militarización y defensa nuclear

Foto: China defiende su soberanía frente al G7 /cortesía
Foto: China defiende su soberanía frente al G7 /cortesía

El Gobierno de China rechazó este jueves las declaraciones emitidas por los ministros de Relaciones Exteriores del G7 sobre un supuesto fortalecimiento militar y nuclear del país, calificándolas de “tergiversaciones” diseñadas para desacreditar a China e interferir en sus asuntos internos.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, señaló que el comunicado del bloque “ignora los hechos, confunde lo correcto con lo erróneo y constituye una injerencia flagrante” en temas sensibles como Taiwán y el mar Meridional de China.

Subrayó que el asunto de Taiwán es exclusivamente interno, y que corresponde al pueblo chino resolverlo sin intervención externa.

En cuanto a las acusaciones sobre el incremento de su arsenal, Lin Jian reiteró que la política de defensa nacional de China es estrictamente defensiva, y que su capacidad nuclear se mantiene en el nivel mínimo necesario para garantizar la seguridad nacional.

Foto: China defiende su soberanía frente al G7 /cortesía
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China defiende su soberanía frente al G7

Asimismo, negó que China haya suministrado armamento a actores del conflicto en Ucrania, asegurando un estricto control sobre los bienes de doble uso.

El portavoz denunció además que el G7 oculta la responsabilidad de Estados Unidos en el desarme nuclear y el riesgo de proliferación asociado a la alianza militar Aukus, y criticó la mentalidad de Guerra Fría del bloque, que utiliza los temas de seguridad y marítimos para provocar disputas y socavar la paz regional.

Lin Jian también refutó las afirmaciones sobre un supuesto “exceso de capacidad productiva” y “comportamientos no de mercado”; calificándolas de acusaciones falsas que buscan justificar medidas proteccionistas.

Reiteró que China está dispuesta a mantener el diálogo internacional basado en el respeto mutuo, la cooperación pacífica y la no injerencia; destacando que su desarrollo y modernización representan una oportunidad, no una amenaza, para el mundo.

La reunión del G7, celebrada en Niagara-on-the-Lake, Canadá, abordó temas de seguridad global, comercio, energía y conflictos internacionales; aunque según analistas, mostró fracturas internas y un debilitamiento de su papel global.