El vicepresidente de China, Han Zheng, llamó este sábado ante la Asamblea General de las Naciones Unidas a poner fin de inmediato a las amenazas del uso de la fuerza contra Cuba y pidió resolver las diferencias internacionales mediante el diálogo.
Durante su intervención, el funcionario defendió una visión de seguridad «común, integral, cooperativa y sostenible», al tiempo que instó a abandonar la mentalidad de la Guerra Fría y la confrontación entre bloques.
En ese sentido, señaló que las disputas deben abordarse mediante consultas y rechazó las acciones militares unilaterales que, según sostuvo, violen la Carta de las Naciones Unidas o evadan la autorización del Consejo de Seguridad.
«Las grandes potencias tienen una responsabilidad especial en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales y, en particular, deben dar el ejemplo respetando las normas, actuando conforme a la ley y defendiendo la justicia», manifestó.

China llama a frenar las amenazas contra Cuba
Asimismo, Han Zheng pidió a los países involucrados «poner fin de inmediato a las amenazas del uso de la fuerza contra Cuba» y levantar «inmediatamente y por completo el bloqueo y las sanciones» contra la isla.
El vicepresidente chino también centró parte de su discurso en los desafíos del desarrollo global. Consideró necesario colocar el desarrollo en el centro de la agenda internacional y promover una asociación mundial basada en la solidaridad, la igualdad, el equilibrio y el beneficio mutuo.
Además, planteó reforzar la cooperación en áreas como la reducción de la pobreza, la seguridad alimentaria y la transición energética, con mayor inversión y apoyo para los países del Sur Global.
Sobre la situación en Oriente Medio, defendió el respeto a la soberanía y seguridad de los países de la región, así como la estabilidad de las cadenas internacionales de suministro y los intercambios comerciales.
Finalmente, hizo un llamado a respetar el principio de que «Palestina debe ser gobernada por los palestinos» y abogó por avanzar en la reconstrucción de Gaza, la gobernanza de Cisjordania y una solución de dos Estados para la cuestión palestina.


















