China amplió su extensa red ferroviaria de alta velocidad con la puesta en operación de cuatro nuevos tramos que conectan distintas regiones del país y reducen los tiempos de viaje entre importantes ciudades.
Las nuevas líneas comenzaron a funcionar el 28 de septiembre y abarcan zonas del norte, noroeste, centro y noreste de China. Los proyectos enlazan Xiong’an, en la provincia de Hebei, con Shangqiu, en Henan; Xi’an con Ankang, en Shaanxi; Yichang con Xingshan, en Hubei; y Harbin con Yichun, en Heilongjiang.
Uno de los principales proyectos corresponde al tramo Xiong’an-Shangqiu, de 552 kilómetros y diseñado para velocidades de hasta 350 kilómetros por hora. Con su entrada en servicio, el recorrido más rápido entre ambas ciudades quedó reducido a 2 horas y 27 minutos. Además, la conexión incorpora nuevos enlaces con otras líneas de alta velocidad del país.
En el noroeste, el tramo Xi’an-Ankang tiene una longitud de 171 kilómetros y permite completar el trayecto entre ambas ciudades en unos 45 minutos, frente a las tres horas que requería anteriormente el ferrocarril convencional.

China suma cuatro nuevas líneas de alta velocidad
Por su parte, la línea Yichang-Xingshan cuenta con 101 kilómetros y una velocidad de diseño de 350 kilómetros por hora. Su funcionamiento conecta rutas ferroviarias estratégicas y fortalece los enlaces en la región central.
En el noreste, el tramo Harbin-Yichun tiene 318 kilómetros y una velocidad de diseño de 250 kilómetros por hora. El recorrido más rápido entre ambas ciudades puede realizarse en 1 hora y 46 minutos. La infraestructura también representa un avance en la construcción ferroviaria en zonas de clima extremadamente frío.
Con estas cuatro aperturas, China continúa ampliando su red de alta velocidad y fortaleciendo las conexiones entre regiones, lo que facilita el traslado de pasajeros y favorece la integración territorial y económica.



















