Los Rays de Tampa Bay demostraron que pueden jugar cualquier estilo de béisbol durante su barrida sobre los Yankees de Nueva York.
Mezclaron poder de fuentes acostumbradas e inesperadas y su habitual estilo que no depende de los jonrones, junto con pitcheo dominante, excelente defensa y fundamentos sólidos.
Ésa fue la fórmula que los llevó a 98 victorias en la temporada regular –tres más contra los Yankees– y que tiene a los Rays esperando a su rival en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Tampa Bay se enfrentará a los Guardianes de Cleveland o a los Medias Blancas de Chicago. El quinto juego de esa serie se disputa la noche de este sábado.
“Creo que lo que han hecho los muchachos increíblemente bien es mostrar la capacidad de ajustarse sobre la marcha, y parte de eso es reactivo”, comentó el mánager Kevin Cash el viernes. “Por ejemplo, si tenemos a un abridor que nos está dominando o algunos emparejamientos difíciles para nosotros, tenemos la capacidad de cambiar de marcha y decir: ‘bueno, vamos a ver si podemos poner a un corredor en base para abrir la entrada o colocar a un hombre en segunda y hacer que avance, o si metemos presión a la defensa cuando hay un lanzador que poncha mucho y hay un corredor en tercera con menos de dos outs, y presionamos al pitcher y a la defensa para que tengan que defender un toque de bola.


















