Uruguay enfrenta una crisis apícola sin precedentes: millones de abejas han muerto tras la pérdida de miles de colmenas en al menos siete regiones agrícolas del país. Más de 60 productores han denunciado la situación, reportando alrededor de 11.500 colmenas afectadas, según la Sociedad Apícola Uruguaya (SAU).
Según la entomóloga Estela Santos, que lidera la investigación científica, los análisis preliminares indican con claridad que se trata de un caso de envenenamiento por agroquímicos. “No hay ninguna enfermedad que explique esta mortandad masiva… las evidencias apuntan a un producto químico aplicado en entornos agrícolas”, afirmó. Las muertes ocurrieron dentro de las colmenas, no sobre cultivos, lo que refuerza las sospechas sobre el manejo inadecuado o uso indiscriminado de plaguicidas.
El impacto no se limita a los apicultores: la polinización está seriamente amenazada, lo que pone en riesgo múltiples cultivos; biodiversidad y la producción de miel. Uruguay exporta cerca del 90 % de su miel. Además de la pérdida de colmenas, muchos productores podrían quedar fuera de carrera, ya que la caída también representa un duro golpe económico.
Por ello, el gobierno, a través del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), confirmó que enviará muestras a laboratorios internacionales para identificar el principio activo que provocó la intoxicación. Mientras tanto, productores y técnicos piden declarar la situación como una emergencia agrícola-apícola.

11.500 colmenas arrasadas y el fantasma del agroquímico en Uruguay
Además, productores denuncian que con este evento queda en evidencia la fragilidad del sistema apícola ante la falta de controles estrictos sobre agroquímicos. Para muchos, la crisis amenaza no solo la producción de miel, sino la estabilidad de una actividad ancestral esencial para los ecosistemas.
En consecuencia, el país entero —desde apicultores hasta autoridades ambientales— mira con preocupación los resultados de los análisis. Lo que está en juego trasciende la miel: es la conservación de la vida silvestre, la sostenibilidad agrícola y el futuro mismo de la apicultura uruguaya.


















