Alerta ambiental: 62 % de la Amazonía brasileña es destruida ilegalmente

Foto: Tala ilegal destruye la Amazonía/ Cortesía
Foto: Tala ilegal destruye la Amazonía/ Cortesía

Un reciente estudio alerta sobre la alarmante situación de la Amazonía brasileña, donde el 62% de la tala de madera es ilegal, según la Red Simex, integrada por las organizaciones ambientales ICV, Imaflora e Imazon. La investigación, basada en imágenes satelitales tomadas entre agosto de 2023 y julio de 2024, revela que de 68.000 hectáreas de tala en Amazonas, 42.000 carecían de autorización oficial.

El informe indica que un 13% de la tala ilegal ocurrió en áreas protegidas, un 9% afectó tierras indígenas y un 4% se dio en unidades de conservación. Estas cifras evidencian la magnitud de la amenaza que enfrenta la biodiversidad y los pueblos originarios.

Según Imazon, la tala ilegal financia otros delitos ambientales como incendios forestales y deforestación, y perjudica además el mercado legal de madera; que opera bajo gestión sostenible y genera empleo e impuestos para el estado de Amazonas.

El análisis muestra un incremento del 9% en la tala ilegal respecto al periodo anterior, mientras que la tala autorizada se disparó un 131%; alcanzando 26.100 hectáreas. Dos municipios concentran el 75% de la actividad ilícita: Boca do Acre con 20.500 hectáreas y Lábrea con 10.900.

Foto: Tala ilegal destruye la Amazonía/ Cortesía
Foto: Tala ilegal destruye la Amazonía/ Cortesía

Tala ilegal en la Amazonía amenaza bosques y pueblos

Imazon advierte que la invasión de estas áreas por madereros ilegales amenaza a las comunidades tradicionales, que dependen del bosque para su subsistencia. Además, los bosques públicos no designados (FPND) representan un 8% del total, con 3.300 hectáreas aún sin destino definido.

La organización recomienda que estos territorios sean protegidos y destinados a comunidades tradicionales o conservación, como medida urgente para preservar el patrimonio ambiental y público.

La tala ilegal amazónica sigue siendo una crisis ambiental que impacta no solo a Brasil, sino al equilibrio climático global, por lo que el monitoreo satelital; la aplicación de la ley y la gestión sostenible son medidas prioritarias para frenar esta problemática creciente.

TeleSur