Transportistas de Perú confirman huelga contra extorsión y violencia

Foto: Transportistas alzan la voz en Perú /cortesía
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El transporte urbano de Lima, capital del Perú, suspenderá completamente sus actividades este miércoles como medida de protesta frente al incremento de homicidios perpetrados por sicarios vinculados a redes de extorsión y ante lo que consideran una marcada ineficiencia del Gobierno para enfrentar esta problemática.

Según explicó Martín Ojeda, vocero del gremio Transportistas Unidos, la paralización afectará a aproximadamente 22.000 autobuses. Muchos de sus conductores; así como las empresas que los contratan, son víctimas de cobros ilegales que oscilan entre 10 y 30 soles diarios, una carga económica constante que amenaza su seguridad y sustento.

Ojeda señaló que la decisión de detener el servicio responde a la falta de acciones concretas del Estado de Perú, pese a los anuncios de una futura ley contra extorsionadores y sicarios.

Actualmente, los transportistas se ven obligados a pagar cuotas impuestas por organizaciones criminales que exigen entre 10 y 20 soles al día (equivalentes a 3 y 6 dólares) para permitirles trabajar sin represalias.

Foto: Transportistas alzan la voz en Perú /cortesía
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Transportistas alzan la voz en Perú

La manifestación en Lima, Perú, aclaró el dirigente, será pacífica. Los choferes se concentrarán desde tempranas horas en avenidas y plazas de alto tránsito; manteniendo sus vehículos detenidos y con los motores apagados, como símbolo de rechazo a la violencia.

El primer ministro, Ernesto Álvarez, intentó sin éxito convencer al gremio de suspender o postergar la medida. Posteriormente; atribuyó el paro a motivaciones políticas y a la supuesta infiltración de conductores ligados al crimen organizado.

Por su parte, el presidente José Jerí aclaró que dichas declaraciones aludían a casos aislados. Tras reunirse en dos ocasiones con los transportistas; expresó su respaldo al paro, calificándolo como un acto de solidaridad frente a la creciente inseguridad ciudadana en Perú.

Asimismo, negó que la protesta busque confrontar al Gobierno y la definió como una llamada de atención a una administración que también es víctima del avance delictivo.

Finalmente, Ojeda recordó que la caída de la exmandataria Dina Boluarte, reemplazada por Jerí en octubre pasado; estuvo influida por la indignación social tras el asesinato de un cantante reconocido y el ataque armado contra una orquesta popular, hechos que evidenciaron el poder de los sicarios en Perú.

TeleSur