Presidente de Cuba continúa recorridos en zonas devastadas por Melissa

Foto: Cuba se recupera tras el huracán Melissa /cortesía
Foto: Cuba se recupera tras el huracán Melissa /cortesía

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, continuó este miércoles sus recorridos por las comunidades del oriente del país, gravemente afectadas por el huracán Melissa; y subrayó que comienza una etapa decisiva: la recuperación.

El mandatario visitó varios municipios de la provincia de Holguín, en el nororiente cubano; donde destacó el intenso trabajo realizado para enfrentar la difícil situación creada por el fenómeno meteorológico.

Sin embargo, enfatizó que ahora se inicia la fase más larga y compleja: la recuperación integral de las zonas dañadas.

Durante su recorrido por los municipios de Urbano Noris y Cacocum, Díaz-Canel comprobó las acciones de rehabilitación y acompañó a las autoridades locales y al pueblo en su empeño por eliminar cada vestigio de destrucción.

Foto: Cuba se recupera tras el huracán Melissa /cortesía
Foto: Cuba se recupera tras el huracán Melissa /cortesía

Cuba se recupera tras el huracán Melissa

Asimismo, en Cacocum, 20 barrios sufrieron severas inundaciones, y siete continúan anegados. En la comunidad de La Agraria, 176 viviendas quedaron bajo las aguas.

En el politécnico Guillermón Moncada, en Urbano Noris, permanecen 190 personas protegidas; entre ellas niños, ancianos, mujeres y personas con discapacidad, cuyas viviendas fueron afectadas por la crecida de los ríos. El presidente aseguró que los damnificados cuentan con alimentación garantizada y atención médica permanente.

Más tarde, Díaz-Canel visitó la comunidad Estrada, donde las aguas del río alcanzaron niveles sin precedentes; causando la pérdida de colchones, techos y equipos eléctricos, aunque se logró salvaguardar todas las vidas.

La jornada comenzó en la provincia de Santiago de Cuba, específicamente en el municipio de Guamá; donde el ojo del huracán Melissa tocó tierra el 29 de octubre.

Finalmente, en la comunidad de Aserradero, los vecinos narraron la fuerza devastadora de los vientos y las penetraciones del mar, que destruyeron cultivos y afectaron gravemente la infraestructura. “Por aquí pasó el ojo del huracán”; recordaron, describiendo los 30 a 40 minutos de calma en los que incluso se pudo ver el cielo despejado.

TeleSur