Cuba vive horas de profundo dolor y firmeza política tras confirmarse la muerte en combate de 32 combatientes cubanos durante la agresión militar de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, ocurrida el pasado 3 de enero de 2026.
Los caídos cumplían misiones de cooperación y seguridad en representación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y del Ministerio del Interior (MININT), a solicitud de sus homólogos venezolanos.
El Gobierno cubano calificó los hechos como un acto criminal de agresión y terrorismo de Estado, destacando que los combatientes enfrentaron la incursión armada con valentía, perdiendo la vida en combate directo o como consecuencia de los bombardeos ejecutados por fuerzas estadounidenses contra territorio soberano venezolano, que dejaron decenas de asesinados.
Ante la pérdida, Cuba decretó dos días de duelo oficial, desde las 06H00 del 5 de enero hasta las 12H00 del 6 de enero de 2026, como muestra de respeto y homenaje a quienes “cumplieron dignamente con su deber y supieron poner en alto el sentir solidario de millones de compatriotas”; según la declaración oficial.
Víctimas de un nuevo acto criminal de agresión y terrorismo de Estado, perpetrado contra la hermana República Bolivariana de Venezuela por parte de Estados Unidos, perdieron la vida en acciones combativas y tras férrea resistencia 32 cubanos. #HonorYGloria pic.twitter.com/ySWpwkBCzv
— Partido Comunista de Cuba (@PartidoPCC) January 6, 2026
Cuba da a conocer identidad de sus 32 combatientes caídos en Venezuela
Durante el duelo, la bandera nacional ondea a media asta y las instituciones civiles y militares rinden tributo a los caídos; reconocidos como símbolos del internacionalismo revolucionario, pilar histórico de la política exterior cubana.
Medios oficiales publicaron la identidad de los 32 combatientes, quienes desempeñaban tareas de seguridad y cooperación en Venezuela. Entre ellos figuran oficiales, suboficiales y soldados de las FAR y del MININT; hombres con décadas de servicio que reflejan el compromiso histórico de Cuba con la defensa de los pueblos soberanos frente a la agresión externa.
Las autoridades reiteraron que estos combatientes no eran mercenarios ni fuerzas de ocupación; sino personal enviado bajo acuerdos bilaterales legítimos en el marco de la cooperación internacionalista que Cuba ha mantenido durante décadas.
La declaración oficial denuncia que Estados Unidos actúa como potencia agresora, normalizando el uso de la fuerza; el secuestro de autoridades legítimas y el desprecio por la soberanía, configurando un escenario de extrema peligrosidad para la estabilidad global.


















