Jordania detiene a tres sospechosos por ataque mortal contra una iglesia

Foto: Nueve muertos y 25 heridos en ataque a iglesia / Cortesía
Foto: Nueve muertos y 25 heridos en ataque a iglesia / Cortesía

Las fuerzas de seguridad de Jordania detuvieron a tres miembros de una misma familia, sospechosos del ataque armado contra una iglesia greco-ortodoxa que dejó nueve muertos y 25 heridos en el sur del país. El atentado ocurrió el viernes durante una procesión fúnebre en la aldea de Hamud, en la gobernación de Karak.

Según las autoridades, los agresores irrumpieron en el recinto de la iglesia de San Jorge y abrieron fuego contra los asistentes al cortejo. El ataque, considerado un hecho sin precedentes por su gravedad, conmocionó a la comunidad cristiana jordana, que representa una minoría religiosa en un país de mayoría musulmana.

Los tres sospechosos fueron localizados en una casa abandonada de Karak, donde se habían atrincherado. Durante el operativo, intercambiaron disparos con las fuerzas de seguridad y resultaron heridos, por lo que fueron trasladados a un hospital. Los agentes también incautaron armas y una importante cantidad de municiones.

El director de Seguridad Pública, Abdalá Maaytah, informó que dos detenidos son hermanos y el tercero es su cuñado. Además, aseguró que los tres profesaban una ideología takfirí, vinculada al extremismo islamista. Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias del atentado y determinar si existen otros implicados.

Foto: Nueve muertos y 25 heridos en ataque a iglesia / Cortesía
Foto: Nueve muertos y 25 heridos en ataque a iglesia / Cortesía

Jordania promete justicia y refuerza la lucha contra el extremismo

El ministro del Interior, Mazen Al Faraya, afirmó que los presuntos responsables fueron detenidos y que las autoridades investigarán los factores que favorecen la radicalización juvenil. También señaló que, hasta el momento, no existen indicios de contactos con organizaciones extranjeras ni de colaboración externa.

Por su parte, el rey Abdalá II prometió que los responsables enfrentarán la justicia y advirtió que no se tolerarán ideologías extremistas que amenacen la convivencia nacional. El monarca visitó a víctimas del ataque y reiteró que la seguridad de los ciudadanos constituye una prioridad.

En respuesta a la tragedia, el primer ministro Jafar Hassan decretó tres días de luto nacional desde el viernes. Durante ese periodo, las banderas permanecieron a media asta en edificios gubernamentales e instituciones públicas, mientras el país afrontaba las consecuencias de uno de los ataques más graves contra la comunidad cristiana jordana.

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