La Organización de las Naciones Unidas (ONU) se pronunció este viernes sobre la decisión de las autoridades de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de transmitir en vivo la ejecución del exmayor del Ejército Nidal Malik Hasan, condenado por el tiroteo ocurrido en 2009 en la base militar de Fort Hood, Texas, y advirtió que esta medida equivaldría a tortura.
“La transmisión en directo de una ejecución equivale a una ejecución pública y violaría la prohibición absoluta de la tortura”, indicó la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en un mensaje enviado a la agencia AFP.
El pronunciamiento surge ante la decisión de las autoridades estadounidenses de permitir que la ejecución sea observada públicamente, una medida que ha generado cuestionamientos por sus implicaciones éticas y de derechos humanos.
Hasan, de 56 años, fue condenado a muerte en 2013 tras ser declarado culpable de matar a 13 personas y herir a otras 32 durante un tiroteo ocurrido en noviembre de 2009 en la base militar de Fort Hood, ubicada en Texas.

ONU a EE.UU.: Transmitir una ejecución en vivo sería tortura
El ataque conmocionó a Estados Unidos por la cantidad de víctimas y las circunstancias en las que ocurrió, dentro de una instalación militar. Desde entonces, Hasan permanece condenado a la pena capital.
La ejecución está prevista para el próximo 3 de diciembre y, de concretarse, marcaría un acontecimiento poco habitual en la historia militar estadounidense. Sería la primera ejecución militar en el país desde 1961 y la primera vez que se utilizaría un pelotón de fusilamiento desde 1945.
La posibilidad de transmitir el procedimiento en directo ha colocado el caso en el centro del debate internacional sobre la pena de muerte, el trato a las personas condenadas y los límites que deben respetar las autoridades al aplicar una sentencia.
La advertencia de la ONU añade una nueva dimensión a la controversia, al plantear que la exposición pública de una ejecución podría vulnerar la prohibición internacional de la tortura, una obligación que los Estados deben respetar en todas las circunstancias.


















