Aunque las tres enfermedades son transmitidas principalmente por mosquitos del género Aedes y pueden provocar fiebre, dolor de cabeza, malestar y erupciones en la piel, existen algunas características que permiten diferenciarlas.
Sin embargo, los síntomas por sí solos no siempre permiten confirmar cuál de los tres virus está presente, por lo que ante un cuadro febril es importante buscar atención médica.
Chikungunya: suele comenzar con fiebre repentina y elevada, acompañada de un dolor articular intenso que puede llegar a ser incapacitante. Las molestias pueden concentrarse en manos, pies, rodillas y espalda, y en algunas personas persisten durante semanas, meses o incluso más tiempo.
También pueden aparecer inflamación de las articulaciones, dolor muscular, dolor de cabeza, cansancio, náuseas y sarpullido.

¿Fiebre y dolor? Así se diferencian el dengue, chikungunya y Zika
Dengue: suele caracterizarse por fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos y erupciones. Una diferencia importante es que puede evolucionar hacia dengue grave.
Los signos de alarma pueden aparecer precisamente cuando la fiebre comienza a disminuir, por lo que la desaparición de la fiebre no siempre significa que la persona esté fuera de peligro.
Zika: generalmente provoca una enfermedad más leve y muchas personas infectadas ni siquiera presentan síntomas. Cuando aparecen, son frecuentes el sarpullido, la fiebre, la conjuntivitis, el dolor muscular y articular y el dolor de cabeza.
La conjuntivitis sin secreción purulenta y la presencia de sarpullido pueden orientar hacia Zika, aunque tampoco son suficientes para confirmar la infección.
Una diferencia importante está también en sus posibles complicaciones. Mientras el dengue puede evolucionar a una forma grave con sangrado, choque o afectación de órganos, el Zika adquiere especial importancia durante el embarazo porque la infección puede causar alteraciones congénitas en el bebé.
En el chikungunya, el principal problema suele ser el intenso dolor articular, que en algunas personas puede prolongarse por mucho tiempo.
Por eso, aunque una persona intente identificar la enfermedad según sus síntomas, no es recomendable automedicarse ni asumir que se trata de chikungunya, dengue o Zika sin valoración médica. Las tres infecciones pueden parecerse durante los primeros días y requieren un manejo adecuado.


















