Europa se prepara para un invierno incierto mientras el gas alcanza nuevos máximos

Foto: Europa enfrenta fuerte alza del gas
Foto: Europa enfrenta fuerte alza del gas

El precio del gas natural en Europa alcanzó este miércoles su nivel más alto desde principios de 2023, en medio de las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el suministro energético procedente del Golfo.

Los futuros del gas de referencia en Europa, correspondientes al índice neerlandés TTF, llegaron a cotizar en 73,85 euros por megavatio-hora (MWh), después de alcanzar un máximo de 75,33 euros. El incremento genera mayor presión sobre los países europeos, que buscan completar sus reservas antes de la llegada del invierno.

La situación también coincide con un descenso de las reservas continentales respecto a los niveles habituales y con una mayor competencia por los cargamentos de gas natural licuado (GNL) entre Europa y Asia.

Uno de los principales focos de preocupación se encuentra en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte de hidrocarburos. Las dificultades para la navegación y la ausencia de rutas alternativas para las exportaciones de Qatar han incrementado los temores sobre posibles interrupciones en el suministro.

Europa enfrenta fuerte alza del gas

El analista de Global Risk Management, Arne Lohmann Rasmussen, señaló que la escalada militar reduce las posibilidades de una pronta normalización del tránsito marítimo en la región.

A esta situación se suman otros factores que presionan el mercado europeo. Entre ellos figuran los preparativos para prohibir las importaciones de gas ruso a partir de enero de 2027 y el aumento de la demanda provocado por las altas temperaturas del verano, según el analista de UniCredit, Jonathan Shroyer.

Foto: Europa enfrenta fuerte alza del gas
Foto: Europa enfrenta fuerte alza del gas

Mientras Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos cuentan con oleoductos alternativos para transportar petróleo, Qatar enfrenta mayores dificultades para desviar sus exportaciones de GNL.

La combinación de menor disponibilidad, reservas inferiores a lo habitual y riesgos geopolíticos mantiene la presión sobre los precios y aumenta la incertidumbre de Europa de cara al próximo invierno.