Europa enfrenta un invierno bajo la amenaza de una nueva crisis energética

Foto: Alerta energética en Europa: las reservas de gas no alcanzan para el invierno/Cortesía
Foto: Alerta energética en Europa: las reservas de gas no alcanzan para el invierno/Cortesía

Europa se acerca al otoño con una creciente preocupación por su abastecimiento de gas natural. Las bajas reservas, la reducción de las importaciones de gas natural licuado (GNL) y los conflictos geopolíticos en Asia Occidental aumentan el riesgo de una nueva crisis energética durante el próximo invierno.

El problema se agravó desde 2022, cuando la Unión Europea comenzó a reducir su dependencia del gas ruso transportado por gasoductos y apostó por el GNL procedente principalmente de Estados Unidos y Qatar.

Aunque esta estrategia permitió evitar una crisis inmediata, también trasladó parte de la dependencia europea hacia rutas marítimas vulnerables a conflictos internacionales.

A finales de julio, las reservas de gas de la UE alcanzaban apenas el 55,7 % de su capacidad, muy por debajo de los niveles habituales para esta época.

Foto: Alerta energética en Europa: las reservas de gas no alcanzan para el invierno/Cortesía
Foto: Alerta energética en Europa: las reservas de gas no alcanzan para el invierno/Cortesía

Alerta energética en Europa: las reservas de gas no alcanzan para el invierno

El objetivo europeo es llegar al 90 % antes del 1 de noviembre, pero la agencia ACER estima que sería necesario aumentar considerablemente las importaciones de GNL para acercarse a esa meta.

La situación se complica por los problemas de suministro desde Qatar, uno de los principales proveedores mundiales de GNL. Además, la creciente demanda de los mercados asiáticos está desviando cargamentos que podrían llegar a Europa, aumentando la competencia por el combustible disponible.

El impacto ya se refleja en los precios. El contrato de referencia TTF en Países Bajos ha superado los 60 euros por megavatio hora, mientras algunos escenarios advierten de nuevos aumentos si el próximo invierno resulta especialmente frío.

Los expertos consideran que las energías renovables ayudarán a evitar un colapso eléctrico, pero advierten que Europa podría enfrentar varios años de precios elevados y presión sobre su industria. Los nuevos proyectos de producción de GNL no aliviarían significativamente el mercado hasta 2027 o 2028.

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