Colombia enfrenta una de las emergencias forestales más graves de los últimos meses; con incendios que continúan avanzando en varias regiones del país debido a la sequía, las altas temperaturas y la falta de agua.
De acuerdo con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), 16 incendios permanecen activos; mientras otros tres han sido controlados. En total, 19 emergencias continúan bajo vigilancia de las autoridades.
- De su interés: En Colombia, incendios arrasan más de 20.000 hectáreas
El departamento del Tolima concentra cerca de la mitad de los incendios activos y es la zona más afectada. Según información de Cortolima, más de 27.000 hectáreas han sido consumidas por las llamas en al menos 28 municipios; afectando bosques, cultivos, zonas de pastoreo y ecosistemas estratégicos.
Uno de los escenarios más críticos ocurre en San Luis, donde el fuego ya consumió aproximadamente 8.000 hectáreas.

Emergencia ambiental en Colombia: incendios arrasan miles de hectáreas
Comunidades campesinas han tenido que evacuar a sus animales en medio del humo y las llamas. Ganaderos enfrentan la pérdida de corrales; pastizales y fuentes de agua, mientras intentan trasladar al ganado hacia lugares seguros.
La emergencia también amenaza la economía rural. Las pérdidas del sector agrícola superarían los 44.000 millones de pesos; mientras la falta de alimento y agua pone en riesgo a miles de animales.
Más allá de las pérdidas materiales, el impacto ambiental podría prolongarse durante años. La recuperación de los ecosistemas afectados requerirá recursos; asistencia técnica y acciones urgentes para proteger a las comunidades y al ganado sobreviviente.
🚨 Colombia denuncia intencionalidad en incendios forestales de Tolima y ordena despliegue militar.#Colombia #teleSUR #24Ago pic.twitter.com/vqW5eDWIbt
— teleSUR TV (@teleSURtv) August 24, 2026
Finalmente, las autoridades y organismos de Colombia, mantienen el monitoreo mientras las comunidades rurales reclaman ayuda inmediata para enfrentar la emergencia; recuperar sus medios de vida y evitar que la crisis ambiental se transforme en un problema alimentario y económico de mayor magnitud.


















