La crisis de seguridad y violencia armada en Haití continúa agravándose tras una serie de ataques perpetrados por grupos armados que dejaron al menos ocho personas fallecidas, tres heridas y cientos de desplazados; en medio de enfrentamientos que mantienen en alerta a varias comunidades del país.
Durante el fin de semana, las bandas criminales Pyè 6, Chen Mechan y Canaan protagonizaron violentos choques en sectores como Terre Noire, Drouillard, Fouchard, Sarthe y Varreux.
Los enfrentamientos provocaron el abandono masivo de viviendas por parte de familias que huyeron para salvar sus vidas.
“Pasamos varias noches sin dormir antes de abandonar nuestras casas”, relató uno de los desplazados, reflejando el clima de terror que viven las comunidades afectadas.

Violencia en Haití deja ocho muertos
A esta situación se sumó un nuevo ataque atribuido a la pandilla Grand Grif de Savien, que emboscó a un grupo de motociclistas en una carretera estratégica del país. El hecho dejó ocho muertos y tres heridos, además del robo e incendio de motocicletas y el saqueo de ganado en zonas agrícolas.
Las pérdidas han golpeado duramente a campesinos y comerciantes de la región, especialmente en áreas cercanas al valle de Artibonite; considerado uno de los puntos más importantes para la movilidad y producción agrícola del país.
Habitantes denunciaron que la Policía Nacional de Haití (PNH) no ha logrado contener el avance de las bandas armadas. Incluso con la presencia de agentes y vehículos blindados, los residentes aseguran que las autoridades enfrentan grandes dificultades para recuperar el control territorial.
🚨HAITI | Violência de grupos armados no bairro de Cité Coleil força MSF a evacuar hospital na região e suspender as atividades no local.
Equipes atenderam dezenas de feridos e acolheram 800 pessoas antes de deixar a unidade por motivos de segurança.⬇️https://t.co/dGTcBy0zqz
— MédicosSemFronteiras (@MSF_brasil) May 11, 2026
La situación evidencia el profundo deterioro de la seguridad en Haití, donde miles de civiles permanecen expuestos a la violencia criminal y al desplazamiento forzado, mientras crece la preocupación internacional por la falta de respuestas efectivas ante la crisis humanitaria y social que atraviesa la nación caribeña.


















