Ataques israelíes se disparan en Cisjordania y superan las 1.630 agresiones

Foto: Ataques israelíes se disparan en Cisjordania, palestina/Cortesía
Foto: Ataques israelíes se disparan en Cisjordania, palestina/Cortesía

Las fuerzas israelíes y colonos ejecutaron durante el mes de abril; la ocupada Cisjordania, palestina registró una fuerte escalada de violencia con 1.637 ataques contra la población y propiedades palestinas; según un informe difundido por la Comisión de Resistencia al Muro y los Asentamientos.

El reporte señala que 1.097 de estos ataques fueron realizados por fuerzas militares israelíes; mientras que el resto corresponde a acciones de colonos en distintas zonas del territorio.

Las regiones más afectadas fueron Nablus (402 ataques), Ramalá (312) y Belén (172), lo que evidencia una concentración significativa de incidentes en áreas densamente pobladas.

Las agresiones incluyen demoliciones de viviendas, confiscación de tierras, ataques físicos, asesinatos, vandalismo y restricciones de movilidad, configurando un patrón sostenido de presión sobre la población palestina.

Foto: Ataques israelíes se disparan en Cisjordania, palestina/Cortesía
Foto: Ataques israelíes se disparan en Cisjordania, palestina/Cortesía

Ataques israelíes se disparan en Cisjordania, palestina

El informe advierte que existe un proceso sistemático orientado a desplazar a la población palestina y consolidar el control territorial, mientras que la violencia de colonos se ha intensificado con el objetivo de generar un entorno de coerción que fuerce el abandono de tierras.

Desde el inicio del ciclo de violencia el 7 de octubre de 2023, se han registrado más de 8.600 agresiones de colonos, además de la apropiación de tierras y la expansión de asentamientos ilegales.

Actualmente, la presencia de colonos supera los 778.000 habitantes, distribuidos en asentamientos y puestos de avanzada en territorio ocupado.

La comunidad internacional considera estos asentamientos como ilegales bajo el derecho internacional, mientras que Palestina advierte que la expansión de colonias y la anexión gradual de territorio constituyen violaciones graves de derechos humanos y posibles crímenes de lesa humanidad, que amenazan la viabilidad de una solución de dos Estados en la región.