Las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia realizaron este viernes un nuevo lanzamiento espacial desde el cosmódromo de Plesetsk, ubicado en la región de Arjánguelsk, al poner en órbita satélites el cohete Soyuz-2.1b, una versión modernizada de la histórica familia Soyuz.
La misión tuvo como objetivo principal transportar equipamiento espacial destinado al Ministerio de Defensa ruso, reforzando su infraestructura satelital en órbita terrestre baja.
Según el comunicado oficial, el lanzamiento se desarrolló con total normalidad y fue monitoreado de forma constante por los sistemas de medición terrestre del cosmódromo.
El cohete de clase media cumplió su función al desplegar varios satélites militares, contribuyendo a la ampliación de la constelación espacial rusa. Las autoridades confirmaron que la comunicación telemétrica se mantiene estable y que todos los sistemas operan correctamente tras la inserción orbital.

Rusia ponen en órbita nuevos satélites militares
El Soyuz-2.1b forma parte de una serie de lanzadores derivados del antiguo Soyuz-U; uno de los cohetes más utilizados en la historia de la cosmonáutica rusa entre 1973 y 2017.
Actualmente, esta versión modernizada es empleada tanto para misiones militares como civiles, incluyendo el lanzamiento de satélites comerciales, lo que demuestra su versatilidad operativa.
El lanzamiento también fue visible desde diversas zonas del noroeste de Rusia. En regiones como San Petersburgo y Leningrado, testigos reportaron la observación de una intensa estela luminosa en el cielo, descrita popularmente como un fenómeno tipo “medusa”, generado por las condiciones atmosféricas durante el ascenso del cohete.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa ruso, este fue el tercer lanzamiento realizado desde Plesetsk en 2026; consolidando el ritmo operativo del programa espacial militar. Fuentes especializadas indican que la misión podría estar vinculada a la expansión de la constelación de comunicaciones en órbita baja Rassvet, desarrollada por la empresa Oficina 1440.
Asimismo, este lanzamiento se suma a otro realizado el pasado 3 de abril de 2026, cuando un cohete Soyuz-2.1a fue utilizado con fines similares. Con ello, Rusia continúa fortaleciendo su red de satélites estratégicos, clave para comunicaciones, observación y defensa en el espacio.

















