La Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica anunció la creación de una nueva estructura de control en el golfo Pérsico, con énfasis en el estratégico Estrecho de Ormuz; en respuesta al contexto bélico y las recientes agresiones en la región.
Asimismo, según el comunicado oficial, el Estrecho de Ormuz no volverá a ser el mismo; tras los ataques registrados el 28 de febrero, considerados por Teherán como un acto de extrema gravedad.
En ese sentido, las autoridades iraníes confirmaron que se implementarán nuevas medidas de seguridad y vigilancia marítima; lo que transformará el tránsito de embarcaciones en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
Irán también, aclaró que el estrecho permanecerá abierto bajo nuevas condiciones, pero advirtió que no será accesible para Estados Unidos e Israel; en medio del conflicto que ha dejado miles de víctimas.

Irán impone nuevo control en el Estrecho de Ormuz
Como parte del nuevo esquema; toda embarcación deberá comunicarse obligatoriamente con la Armada iraní a través del Canal 16 de radio marítima; o de lo contrario enfrentará restricciones severas.
Ademas, en paralelo, las fuerzas iraníes intensificaron sus operaciones militares, destacando la ejecución de la 97ª fase de la Operación Promesa Veraz 4; dirigida contra objetivos estratégicos vinculados a fuerzas estadounidenses en la región.
Se reportaron ataques con misiles y drones contra un buque comercial israelí y un centro de entrenamiento militar; donde se registraron heridos.
Footage captures the moment an Iranian multi-warhead missile rains down on the Zionist entity.
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— Press TV 🔻 (@PressTV) April 6, 2026
Además, la tensión se elevó aún más tras bombardeos en zonas residenciales de Teherán y otras ciudades; por consiguiente, fue necesario desplegar equipos de emergencia.
En este sentido, estos hechos evidencian una escalada significativa del conflicto en Oriente Medio; existen riesgos directos para la seguridad energética global y la estabilidad del comercio internacional.
Finalmente, la situación mantiene en alerta a la comunidad internacional; ya que podrían generarse repercusiones económicas y militares de mayor alcance.


















